¿Conoces el significado de tus emociones?

En este artículo veremos qué nos dicen las emociones y cómo entenderlas.

Las emociones están con nosotros todo el día y a lo largo de toda nuestra vida. No son algo que podamos «no tener» aunque a veces hagamos todo lo posible por evitarlas.

Las emociones, al igual que los pensamientos, vienen y van. Son estados que cambian si los dejamos que sigan su flujo natural. Imaginemos a nuestras emociones como un huésped. Viene, se queda el tiempo necesario y se va.

El problema es que si no permitimos que sigan su curso y nos aferramos a ellas, se quedan más tiempo del necesario, a veces, haciéndonos sufrir más de la cuenta.

Desde el mindfulness, comprendemos que el dolor es inherente al ser humano. El dolor está siempre presente en nuestras vidas. No es la emoción la que nos causa el sufrimiento, si no, lo que hacemos con ella. Muchas veces, por evitar este dolor, nos «anestesiamos» o nos enganchamos a ella sin saber cómo soltarla. Es algo normal, todos lo hacemos en ocasiones porque no nos han enseñado qué hacer con ellas.

Un paso fundamental para ver qué hacer con ellas es entender qué estamos sintiendo. Entender qué nos quiere decir esa emoción.

Entonces, veamos qué nos quieren decir las siguientes emociones básicas:

Tristeza

La tristeza es una emoción básica «desagradable». Nos llega cuando hemos perdido algo que nos importa o a alguien que valoramos y queremos. Puede ser algo como la rotura de un jarrón de gran valor sentimental, un trabajo, la ruptura de una relación o la pérdida de un ser querido.

Cuando sentimos tristeza, quiere decir que esa persona o ese algo era muy importante para nosotros. Por lo tanto debemos honrarlo como tal.

Podemos reconocerla porque tendremos ganas de llorar. Sentiremos un vacío en el corazón. Tendremos pocas ganas de hacer cosas, etc.

La tristeza, sociológicamente, invita a ser arropados por los demás. A que nos cuiden y que, en grupo, podamos salir de la tristeza más fácilmente.

Miedo

El miedo es una emoción que podemos clasificar como «desagradable». Es una emoción que nos previene de posibles peligros. Además, activa nuestro cuerpo para huir, quedarnos quietos o atacar según la circunstancia.

La función de esta emoción es mantenernos a salvo y lo ha hecho muy bien durante miles de años.

El problema es que nuestro cerebro no distingue entre peligros de vida o muerte o peligros que no lo son. Simplemente, si se siente amenazado, activa nuestra respuesta de huida-ataque. Sentimos cosas como calor en el cuerpo, ganas de correr, temblores, sudores, rubor, taquicardia, etc. Las personas con miedo escénico, por ejemplo, sufren una hiperactivación del sistema nervioso.

Aquí debemos valorar si estamos realmente en peligro o es una percepción de nuestro cerebro. Debemos recordar que nuestro cerebro está programado para buscar amenazas y protegernos de ellas.

Enfado

El enfado es una emoción que también podríamos clasificar como «desagradable» ya que cuando estamos enfados no nos sentimos bien.

El enfado tiene una misión fundamental y tiene que ver con los límites. Cuando nos sentimos limitados de alguna manera y percibimos un obstáculo que nos está bloqueando, nos enfadamos (a veces frustramos).

Esto nos indica que tenemos que «autosuperarnos«. Por otro lado, si sentimos que alguien esta traspasando nuestros límites sin tenernos en cuenta también nos enfadamos. Esto indica que debemos establecer límites a la otra persona. El enfado nos impulsa a actuar.

Cuando estamos enfadados, se nos suelen tensar los músculos de la mandíbula, sentimos taquicardia, calor, etc.

Alegría

La alegría es una de las emociones básicas «placenteras». Cuando sentimos alegría, nos sentimos llenos, felices.

La alegría es una emoción que nos indica que algo nos gusta. Nos indica que nos sentimos seguros y que nuestras necesidades básicas están satisfechas de algún modo. La alegría es una señal de que vamos por el buen camino. Nos indica que queremos más de «eso» que nos la produce.

Cuando sentimos alegría notamos apertura en el cuerpo, sensación de plenitud, sonreímos y tenemos los músculos relajados.

Como habrás notado, no he utilizado la palabra «buena» o «mala» para describir las emociones anteriores.

He utilizado, a propósito, las palabras «placentera» y «desagradable». Esto es porque, a pesar de lo que podamos pensar, no hay emociones ni buenas ni malas.

Hay algunas que nos hacen sentir mejor (placenteras) que otras (desagradables), pero todas son igual de importantes. Todas ellas tienen algo importante que decirnos. Por ello, es fundamental aprender a escucharlas. Debemos dejar de evitarlas y darnos la oportunidad de sentirlas, en la medida de lo posible.

Samar Cajal
Psicóloga Colegiada en COP de Madrid y en British Psychological Society.

10 comentarios en «¿Conoces el significado de tus emociones?»

  1. Señorita Samar, desde que perdí a 4 familiares muy cercanos se me han incrementado los ataques de pánico y ansiedad la sensación de vacío existencial, aunque milito en AA desde hace 39 años, No se como salir de esta etapa horrenda, estoy perdiendo la alegría de vivir. vivo en la Ciudad de México y no confió mucho en la psicología y psiquiatría de mi país lo que he aprendido de esta perversa enfermedad ha sido de la psicología y psiquiatría española y de William James y Carl Jung, ¿puede Usted compartirme a mi correo electrónico alguna información que me ayude a salir de este infierno emocional?

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  2. Que buen artículo ilustra bastante para identificar las emociones sobre todo para los que padecemos de ansiedad y ataques de pánico poder entender en que se basa el miedo y saber cómo identificarlo para leer el mensaje que nos quiere dar con los síntomas. Aunque a veces es complejo porque subyace en el inconsciente y no está sobre nuestro control

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  3. Eso de que desde que apareció el Mindfulness comprendemos que el dolor es inherente al ser humano,sólo lo puede decir alguien joven y que no sepa que esa palabreja inglesa,se ha llamado desde hace muchísimos años,Meditación.Yo ni sé inglés,ni sé catalán que según el historiador don Cesar Vidal,es un dialecto derivado del valenciano y del provenzal antiguo.Ademas desde hace muchísimos años,se decía que este mundo era un valle de lágrimas,donde el dolor,yo prefiero hablar de sufrimiento, ha existido siempre,un familiar mío decía que unos nacen con estrella y otros estrellados.Las emociones desagradables abundan en los que sufren y las agradables parecen abundar en los que parece que nacieron para disfrutar.

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    • Hola Carlos,

      Gracias por lo de joven! Efectivamente, se podría llamar meditación porque, en parte, es en lo que se basa el Mindfulness.

      Gracias al Mindfulness, se ha podido recoger parte de la filosofía oriental en un idioma que entendemos en occidente y se ha creado una «metodología» que casa mejor con las costumbres que tenemos aquí.
      Gracias a esto, se ha podido investigar los efectos que la práctica meditativa tiene sobre el cerebro.

      Si me lo permites, quisiera expresarte mi desacuerdo en tu comentario sobre el dolor y sufrimiento. El dolor, como expuse en el artículo, es inherente a la vida. Todos padecemos dolor. El sufrimiento, en cambio, es un proceso que implica una gestión inadecuada de las emociones (por eso es importante aprender a gestionarlas emociones).

      En estos momentos, parece que se confunde felicidad con la ausencia de dolor. Y es eso mismo lo que está causando tanto sufrimiento. Expresar emociones desagradables es aún tabú.

      Aunque coincido contigo en que hay personas que disfrutan de ventajas que otros no pueden, creo que toda persona, independientemente de su condición, tiene derecho a sentir dolor. También, mi experiencia me ha enseñado que el «disfrutar» no siempre es igual a emociones placenteras a largo plazo.

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    • Hola Pascual,

      Sí efectivamente es difícil porque no nos han enseñado cómo. Lo importante es practicar. Podemos empezar preguntándonos regularmente cómo nos sentimos y tratar de identificar emociones en los demás (a veces, es más fácil reconocer emociones en los demás que en nosotros mismos, por lo que empezar a la inversa puede ayudar).

      Cualquier entrenamiento es bueno. Por ejemplo, intentar identificar emociones en personajes de series/películas, en el transporte público, etc.

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  4. Excelente artículo, Samar. Creo que es bueno conocer el significado de lo que sentimos para poder actuar ante ello y conocernos más a nosotros mismos. Gracias por compartir esta nota.

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    • Estimad@ Curiosidades,

      Muchas gracias por tu feedback. Efectivamente, el primer paso es conocer nuestras emociones y saber qué significa cada una. No entender esto sería como intentar utilizar una palabra cuyo significado aún no conocemos.

      Me alegro que te haya resultado interesante el artículo.

      Un saludo,
      Samar

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