Pseudodemencia: Qué es y cómo se diferencia de la demencia

Con la extensa y variada divulgación de información científica que hay actualmente en los medios, y con la sensibilización social existente hacia los mayores de 65 años en general, y la demencia como enfermedad de este colectivo en particular, el publico ha empezado a barajar términos como “Alzheimer”, “deterioro cognitivo”, y “demencia”. 

Como consecuencia, acuden cada vez más personas a nuestras consultas queriendo saber si “deberían ver a un neurólogo”, porque “se les va la cabeza” o “tienen la memoria fatal”. En un gran número de estas personas, su aparente problemática de memoria, es en realidad un fallo en atención y/o dificultad en la concentración, síntomas ambos de sus estados depresivos o ansiosos, y no de demencia.

De manera similar, hay personas que presentan un cuadro clínico de sintomatología mucho más grave, con fallos de memoria importantes y despistes que podrían indicar un deterioro cognitivo, pero al examinarles resulta que lo que provoca esta sintomatología es una depresión subyacente y no el deterioro orgánico del cerebro, como es el caso de la demencia.

En estas ocasiones hablamos de Pseudodemencia. La pseudodemencia puede presentarse también en otros cuadros psicopatológicos funcionales, pero el más frecuente es la depresión y a esa nos vamos a seguir refiriendo aquí.

¿Qué es la Pseudodemencia?

La pseudodemencia es un tipo de deterioro cognitivo que imita a la demencia pero que ocurre por la presencia de un trastorno del ánimo, siendo la depresión el más habitual. Suele aparecer en personas mayores.

El término empezó a usarse por primera vez después de un trabajo de Leslie Kiloh en 1961 sobre personas que presentaban con síntomas que parecían a estos de la demencia, pero eran causados por trastornos de ánimo. Lo que más llamó la atención fue la posibilidad de invertir el deterioro cognitivo al tratar la depresión, algo que no se puede hacer en el caso de las demencias.

Hay profesionales y expertos que no están de acuerdo con el uso de este término, ya que el prefijo “pseudo” insinúa que los síntomas no son reales, cuando en realidad sí que hay problemas cognitivos, solo que de distinta etiología que en la demencia. Aún así, “pseudodemencia” sigue siendo hoy el termino habitual para referirnos a este tipo de patología.

Indicios, síntomas y factores de riesgo de la Pseudodemencia

La pseudodemencia normalmente incluye tres tipos de síntomas cognitivos: problemas de memoria, déficit en el funcionamiento ejecutivo y déficit en el habla y el lenguaje. Más específicamente, síntomas cognitivos pueden incluir dificultad para acordarse ciertas palabras o cosas en general, atención y concentración disminuidas y procesamiento cognitivo ralentizado. Las personas con pseudodemencia normalmente están muy preocupadas por los problemas cognitivos que experimentan.

Las personas con pseudodemencia también pueden tener síntomas de depresión:reacción motora retrasada, ansiedad y sentimientos de desesperación. Tienden a despertarse pronto y no poder volver a dormirse, además de tener animo bajo, fatiga o energía baja, perdida de interés en las actividades, comer demasiado o perder el apetito,  e ideación autolítica.

Los factores de riesgo para la pseudodemencia son los mismos que para la depresión: las mujeres estadísticamente son más proclives a sufrir una depresión, los antecedentes familiares, el divorcio, y un bajo nivel socio-economico. Personas de todas edades pueden tener depresión, pero la pseudodemencia se observa más a partir de la mediana edad.

Diferencias entre pseudodemencia y demencia

El diagnostico diferencial entre demencia y pseudodemencia no es siempre fácil, en parte por el numero de síntomas comunes en las dos condiciones y en parte porque otros tipos de demencia como el Alzheimer o el Parkinson también producen síntomas anímicos parecidos a los de la depresión.

Es muy importante identificar correctamente la condición clínica del paciente, ya que el tratamiento es muy distinto en los dos casos.

Existen ciertas diferencias importantes entre las dos condiciones que ayudan al profesional distinguir entre ellas:

Comienzo de síntomas: en la Pseudodemencia el comienzo de los síntomas está bien definido y suele ser rápido, mientras que en la Demencia los síntomas aparecen de forma progresiva y lenta.

Conciencia de enfermedad: en la Pseudodemencia, los pacientes tienen una conciencia de enfermedad marcada y reconocen sus limitaciones, además de vivirlas con mucha angustia. En cambio en la Demencia no existe conciencia de la enfermedad y no reconocen sus limitaciones.

Humor: Los paciente con Pseudodemencia, al ser tan conscientes de sus síntomas y sus limitaciones, suelen estar tristes y muy preocupados de manera general y persistente, mientras que los de Demencia tienen un humor variable que muchas veces es inadecuado, como reírse en una situación sobria.

Atención y Memoria: En los pacientes con Pseudodemencia la atención no suele estar afectada mientras que en los de Demencia sí. En la Pseudodemencia, la Memoria a Corto Plazo (MCP) está solo a veces afectada y la Memoria a Largo Plazo (MLP) está aleatoriamente alterada. En cambio en la Demencia, la MCP está siempre afectada, mientras que la MLP se ve afectada de manera progresiva y lenta. 

Conducta y deterioro social: En la Pseudodemencia la conducta es coherente con el déficit  y suele ser de abandono, a la vez que el deterioro social aparece temprano. En las personas con Demencia la conducta no es coherente con el déficit, los pacientes niegan que pase algo y muchas veces recurren en la compensación, fingiendo que han hecho algo aposta o confabulando una explicación. El deterioro social suele ser más lento.

Colaboración con pruebas medicas: Acorde con la consciencia de enfermedad y el humor habitual de cada condición, en consulta los paciente con Pseudodemencia suelen tener quejas muy especificas y exageradas y responden a las pruebas con escasa cooperación ya que estas les producen mucha ansiedad, mientras los pacientes con Demencia suelen colaborar y no tienen miedo a las pruebas.

Tratamiento para la pseudodemencia

El tratamiento de la pseudodemencia depresiva, se centra en el tratamiento de la depresión en sí. Los síntomas normalmente mejoran si la depresión está tratada adecuadamente y mejora el ánimo de la paciente. En un gran número de casos el funcionamiento cognitivo se puede recuperar por completo.

Como tratamiento para la pseudodemencia entonces se puede utilizar la psicoterapia, la medicación antidepresiva o una combinación de las dos cosas. Tanto la terapia cognitivo-conductual como la terapia interpersonal son tratamientos demostrados eficaces para la depresión, y como tal pueden servir como tratamiento para la pseudodemencia.

En la terapia cognitivo-conductual se exploran y modifican patrones de pensamiento y conducta para mejorar el ánimo. En la terapia interpersonal se analizan las relaciones interpersonales y se identifican maneras en las que están contribuyendo a la depresión.

Aunque muchos casos de pseudodemencia se pueden tratar de manera efectiva tratando la depresión, es importante destacar que la investigación de los últimos años va encontrando que el deterioro cognitivo reversible en la depresión moderada o severa (o sea, la pseudodemencia depresiva) en personas mayores puede predecir de manera significativa una posterior demencia.

Como consecuencia es importante, una vez hecho el diagnostico y al mismo tiempo que se trata la depresión, de evaluar cognitivamente al paciente de manera integral y comprensiva, además de ofrecer un seguimiento cuidadoso.

Dimitra Manos
Dimitra Manos
Doctora en Psicología Clínica por la UAM, M.A. en Psicología Clínica y B.A. en Psicología en EE.UU.

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