Pensamiento concreto: Qué es y cómo se desarrolla en los niños

Definición de pensamiento concreto

La mayor facultad que distingue a un buen ingeniero apasionado por su actividad, es su capacidad de poder crear conexiones mentales superiores y metodológicas para llegar a la solución de un acertijo matemático o social. Esta manera de resolver problemas se llama pensamiento concreto.

Aquellas personas que piensan de forma literal y se enfocan más en los objetos palpables del mundo físico y precisan un mayor enfoque en el aquí y ahora, son las mejores muestras de ejemplo del pensamiento concreto.

Los niños por ejemplo, son incapaces de percibir la permanencia del objeto, esto quiere decir que al dejar de observar la presencia física de alguna figura de importancia como un juguete o uno de sus padres, siente que dejan de existir y en algunos casos, el bebé puede presentar un alto nivel de angustia.

El pensamiento concreto es una gran herramienta para tomar decisiones asertivas y pragmáticas, además es imprescindible para establecer una estructura psíquica que razone matemáticamente.

Sin embargo, aquellos que dan demasiada predominancia a este estilo de pensamiento pueden desarrollar problemas de socialización a largo plazo, emergiendo la posibilidad de vislumbrar un trastorno de ansiedad como la fobia social o un trastorno de personalidad esquizotípico.

Todos sabemos que la industria cinematográfica realiza producciones fílmicas bastante atractivas, sobre todo las que tienen corte biográfico, no todo tiene que ser Los Vengadores.

Un film, que nos enseña los riesgos de sumergirnos demasiado tiempo en la abstracción del pensamiento en interconexión con el pensamiento lógico-matemático y el pensamiento concreto, es una mente brillante la cual narra la historia de Jhon Nash, un experto en matemáticas ganador del premio Abel. En vida padeció esquizofrenia paranoide.

Características fundamentales del pensamiento concreto

Los sentidos predominan

Una persona con predominancia de pensamiento concreto, otorga principal atención a lo que escucha, observa o percibe del ambiente inmediato. Este tipo de procesamiento mental, solo será adecuado para la supervivencia más básica, debido a la dificultad de abstraerse de la realidad.

El ejemplo perfecto siguen siendo los niños, esto queda develado por su manera de comportarse y la dependencia que tienen hacia sus progenitores o cuidadores.

Utiliza poco procesamiento mental

Al centrarse exclusivamente en el presente, no gasta energía psíquica y solo requiere la movilización de pocas estructuras neuronales para funcionar.

Se ha comprobado que este mecanismo adaptativo del pensamiento es el mismo que utilizan la mayoría de pobladores del reino animal, sobre todo aquellos que siempre han sido considerados como el hermano más peludo y cercano al ser humano, los primates.

Se centra principalmente en el aquí y ahora

Una persona que esté pensando de forma exclusiva en el momento presente, se le será complicado poder imaginar escenarios alternos a la realidad inmediata, por lo tanto crear un espacio para mencionar anécdotas del pasado o planificar para el futuro queda anulada.

Experimentos para identificar al pensamiento concreto

Durante la historia, diversos científicos del desarrollo se han labrado la tarea de realizar experimentos relacionados con este tipo de pensamiento. El pionero en esta área de investigación fue Piaget, pero con el paso de tiempo otros teóricos han continuado sus investigaciones.

Según Piaget, entre los 6 y 12 años de edad nuestra psique está siendo guiada a través del pensamiento concreto. Uno de los experimentos que el especialista en psicología del desarrollo realizó, fue el de conservación de cantidad continua en líquidos.

El experimento consiste en buscar un grupo de jóvenes con edades comprendidas entre 6-15 años de edad para que reconozcan de forma objetiva, la cantidad de líquido que pueden contener dos recipientes con distinta distribución pero similitud en capacidad de llenado.

Un equipo de investigadores que posteriormente emularon el experimento del científico suizo, pudieron constatar que aquellos niños con edades comprendidas entre 9 y 12 años empezaban a tener un pensamiento menos rígido, menos egocéntrico y por lo tanto, más flexible ante las circunstancias medio ambientales que se les presentaba.

Con dicho resultado, queda en constancia que el pensamiento concreto evoluciona y es utilizado como puente o mecanismo de transición para alcanzar estados de conciencia superior.

Otro ejemplo es denominado como conservación del número. Este experimento se efectúa enseñando al menos 6 cartas con un motivo numérico definido en la parte delantera de las cartas, y por la parte trasera alguna letra.

Al niño en experimentación, se le enseñarán dos cartas con diferentes motivos tanto por delante como por detrás. Acto seguido, se barajeará el juego de cartas y se buscará una de las que previamente se le había enseñado, solo que en esta ocasión se le mostrará por la parte trasera, o por aquella cara con la que tuvo menor contacto.

Después se le pedirá al niño que especifique que motivo tiene por detrás la carta previamente exhibida, en caso de ser errónea la respuesta ya podemos asumir que el niño examinado posee un estilo de pensamiento predominantemente concreto.

Este tipo de experimentos fueron creados con el objetivo de establecer medidas en cuanto al inicio y culminación de etapas o procesos del desarrollo humano.

Particularidades en cuanto a la inteligencia

Es en el lóbulo temporal donde se procesa la mayor parte de la información proveniente de los sentidos, una vez decodificada se transfiere a zonas especializadas donde se le dará un sentido a todo aquello que nos suministra el ambiente. Es un proceso fascinante que ocurre en cuestión de segundos, y cuya estación final es el lóbulo prefontal.

Allí es donde se le da sentido lógico a todo aquello que en primera instancia nos conmovió, aterró o consternó. En caso de que una persona solo pueda pensar de forma concreta, será complicado que pueda identificar emociones y sucesivamente, dar sentidos elaborados a un tema o circunstancia en específico.

Todos nos centramos exclusivamente en el presente cuando necesitamos aprender una actividad en particular, a esto se le conoce como aprendizaje explícito. En caso de no utilizar el pensamiento concreto, así sea por poco tiempo, tendremos problemas para entender a profundidad aquello que se nos está impartiendo.

Por lo tanto, este tipo de pensamiento es complementario a estilos más complejos que nos ayudan a observar, escuchar, y entender la vida de una manera armoniosa.

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