3 tipos de dietas saludables para la mente que incluyen huevos camperos

Los romanos ya lo intuían: “mens sana in corpore sano”; pero los psicólogos, psiquiatras y nutricionistas de hoy día lo han ratificado: somos, en buena parte, lo que comemos. La forma de alimentarnos influye mucho en nuestro estado físico y emocional; y viceversa. 

Por ello, una buena manera de romper esta suerte de círculo vicioso es cuidar nuestra dieta, tratando de incorporar alimentos ricos en nutrientes beneficiosos para la salud mental. 

Por eso a continuación te proponemos tres tipos de dietas saludables para la mente con algo en común: todas incluyen huevos camperos. No sólo te sorprenderán las propiedades para la salud (en general) y para el equilibrio psicológico en particular de este alimento. Es que, además, el valor nutricional del huevo campero es altísimo.

Dieta de la zona

Es una dieta equilibrada en nutrientes y en todo tipo de alimentos que se basa en un principio: ingerir en cada comida un 40% de carbohidratos, un 30% de proteínas y un 30% de grasas. Además, se deben hacer 5 comidas diarias (en pequeñas cantidades, claro está). 

Las grasas deben ser saludables (aceite de oliva virgen extra, sobre todo) y los carbohidratos complejos, esto es, de absorción lenta, como las harinas integrales, patatas, frutas… 

En esta dieta, la presencia del huevo campero está garantizada en el apartado de las proteínas. 

¿Y cómo ayudará este alimento a tu mente? De múltiples maneras, pero nos detenemos ahora en sus vitaminas. La tiamina o B-1 presente en el huevo campero te ayudará a combatir enfermedades nerviosas como la depresión o la falta de memoria o de concentración. El ácido pantoténico o B5 y la biotina o B7 alejará el estrés; mientras que la colina te dará un “empujoncito” con los despistes.  

Dieta mediterránea

Está basada en las costumbres de los países con clima y agricultura mediterráneas, principalmente España, Italia y Grecia. Su filosofía podría resumirse en reducir el consumo de carnes rojas y grasas de origen animal a favor de los alimentos vegetales y grasas monoinsaturadas (aceite de oliva). Como proteínas de referencia figuran las legumbres y los huevos. Y todo ello combinado con ejercicio físico y luz solar. 

De nuevo vemos que la presencia de huevos camperos (una proteína muy interesante, pues nuestro organismo la utiliza o absorbe hasta en un 94%) es fundamental, pues las vegetales no son tan digestivas ni tan asimilables.

Dietas reconstituyentes

Son aquellas que los médicos prescriben en una convalecencia, cuando existe bajo peso por estrés o fatiga mental, cansancio o falta de energía, niños o adultos con bajo peso…

¿Cuáles son esos alimentos que proporcionan energía y vitalidad?

Frutos secos, verduras de hoja verde (berros, espinacas…) y otras, como repollo, brócoli, así como cereales integrales y legumbres, chocolate negro, cítricos… y huevos camperos. 

Nos fijamos una vez más en los nutrientes del huevo, en este caso en sus minerales y antioxidantes. Entre los primeros destacan el hierro –que ayuda en trastornos cognitivos y la fatiga crónica- el fósforo (con las pérdidas de memoria y el cansancio) y el potasio, que colabora en el buen desarrollo de las funciones cognitivas. 

Por otra parte, el huevo es uno de los pocos alimentos que contiene triptófano y tirosina, dos excelentes antioxidantes, que ayudan a combatir la depresión, la ansiedad y el insomnio, así como otras enfermedades mentales.

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