¿Qué es la Felicidad? Definición y Características de esta Emoción

Sinónimos: Bienestar subjetivo, bienestar psicológico, dicha, afecto positivo.

Definición de Felicidad

Desde la psicología científica: La felicidad es un estado emocional de valencia variable a lo largo del continuo desdicha/felicidad. Se entiende como estado emocional positivo acompañado de plenitud, bienestar y satisfacción, que aparece como reacción a la consecución de metas de gran relevancia a la vida de la persona.

El estudio experimental del proceso emocional de la felicidad se ha sustentado en dos enfoques:

Enfoque hedonista (Epicuro, Aristipo) Se equipara la felicidad con la consecución del placer hedónico. Se basa en la definición de los aspectos buenos y malos de la vida en general y se asume que el bienestar subjetivo puede derivarse de la consecución de metas y objetivos valiosos en diferentes áreas de interés personal.

Enfoque Eudaimónico (del griego “eu” y “dai”= feliz o favorable), Aristóteles. No todas las metas alcanzadas proporcionan felicidad. Desde este enfoque se considera que la felicidad únicamente se alcanza en el desarrollo de actividades congruentes con los valores personales más íntimos y en el de las propias potencialidades. Más allá del placer, favorece al crecimiento personal y la autorrealización.

Según diversas investigaciones, ambos enfoques se solapan, y la felicidad quedaría definida en el área delimitada por la interacción entre lo placentero y la realización personal.

Características de la Felicidad

Desencadenantes de la felicidad

  • La felicidad posee componentes subjetivos, que hace que cada uno la busquemos en distintas situaciones:
  • Consecución de metas (éxito en el plan de vida, logros personales…etc.).
  • Surge también del grado del grado de coherencia entre el estado en el que nos hallamos y aquel que deseamos.

También está determinada por criterios normativos, por la interacción con los otros y la comparación con ellos.

Factores moduladores de la felicidad

¿Qué determina el grado de gozo, satisfacción o desdicha?:

Patrón de personalidad

En estudios realizados dos de los rasgos de los Cinco Grandes (rasgos que definen cualquier personalidad: extraversión, estabilidad emocional, apertura a la experiencia, amabilidad y responsabilidad) están asociados a la felicidad:

  • Neuroticismo/estabilidad emocional: El neuroticismo (menos felicidad), es el rasgo utilizado, como medida de inestabilidad mental. Se asocia con angustia, depresión y desesperanza. La estabilidad emocional (más felicidad), es un buen predictor de la felicidad.
  • Extraversión/introversión: La extraversión, relacionado con la sociabilidad, carácter gregario y tendencias afiliativas. Estudios demuestran que es el rasgo más fuerte y positivo vinculado a la felicidad, independientemente de raza, género y edad. La introversión, se relaciona con autonomía e independencia. En estudios realizados de una correlación significativa entre introversión y felicidad y no se aprecian diferencias notorias entre introvertidos y extravertidos.Conclusión: introvertidos y extravertidos pueden alcanzar niveles altos de felicidad. El rasgo extraversión/introversión actuaría como una variable que refleja, más que determina, las diferentes vías o modos elegidos por las personas para obtener gozo y satisfacción con sus vidas.

Relaciones interpersonales

Algunos autores indican que la interacción social, es una necesidad humana básica imprescindible para alcanzar la felicidad. Dos aspectos de la interacción resultan relevantes: el estilo de apego y el grado de familiaridad o intimidad de la relación.

Bowly (1969), establece distintos tipos de apego que surgen de la interacción cuidador- niño:

– Apego seguro: cuando el cuidador atiende solícitamente las necesidades físicas, emocionales y psicológicas del niño. Existe relación entre este tipo de apego y el bienestar subjetivo, debido a que facilita las relaciones en las que la persona puede satisfacer necesidades de autonomía, competencia y afiliación.

– Apego inseguro: confiere frialdad, rechazo e inconsistencia.

– Modelos de trabajo de apego: esquemas cognitivo – afectivo – motivacionales que construye el individuo en base a su experiencia, actual y pasada, de relaciones interpersonales.

En conclusión, el bienestar subjetivo no está determinado por el número de relaciones sociales sino por la calidad de los lazos que establecemos en ellas (grado de confianza o intimidad).

Elección y logro de metas personales

La felicidad no se halla tanto en la meta u objeto anhelado como en el proceso que nos conduce a él o ella (teorías télicas o de realización).

Dos aspectos son claves en relación al gozo asociado a consecución de metas:

1. Competencia y autoeficacia percibida: Cuanto más eficaces y competentes nos percibimos durante el desarrollo del proceso que nos lleva a alcanzar un objetivo, mayor es el nivel de satisfacción. Este efecto está modulado por otros factores:

–  Nivel de reto o desafío: cuando es demasiado asequible o demasiado difícil, el nivel de afecto positivo asociado en menor.

–  El hecho de que las propias actividades dirigidas a la consecución de la meta dependan de un sistema motivacional de aproximación o evitación (recompensa o castigo). El seguimiento de metas de evitación conlleva a un menor sentimiento de satisfacción. (Hacer una tarea por que me gusta, o para evitar que me castiguen.)

2. Grado de convergencia de las metas: Obtenemos mayor nivel de satisfacción en el desarrollo de actividades coherentes con nuestro sistema de valores y creencias.

En resumen, la integración de metas con los intereses y valores personales, nos dota de una sensación de dominio, que incrementa el bienestar subjetivo que experimentamos en las actividades dirigidas a alcanzar metas. El fracaso en su obtención resulta frustrante y acarrea diferentes grados de infelicidad.

Disponibilidad de bienes y recursos

–  Nivel de ingresos: Aunque pequeña, existe cierta asociación entre el nivel de ingresos económicos el grado de bienestar personal, pero el dinero solo es relevante cuando las necesidades básicas no están cubiertas. Lo relevante es la importancia que la persona confiere al dinero, no éste en sí mismo. Una actitud materialista mina la sensación de bienestar personal “el dinero no da la felicidad, pero tampoco la pobreza la favorece”

–  Criterios normativos: James, sugirió que la felicidad vendría a ser resultado de un compromiso entre los logros alcanzados por la persona y las aspiraciones que se plantea.
Cada uno determina su nivel de bienestar subjetivo efectuando comparaciones con patrones normativos, que pueden ser de carácter social o de índole personal: si el resultado de la comparación supera el criterio correspondiente, surgen sentimientos de felicidad y satisfacción.

Diversos trabajos demuestran que las comparaciones con el entorno social pueden influir sobre el grado de gozo que experimenta la persona y constituyen estimadores válidos del nivel de satisfacción que aquélla alcanzará en determinadas circunstancias 0tros estudios no encuentran evidencia empírica que apoye tal tipo de relación y sugiere que esta clase de comparación puede que no determine los juicios de satisfacción que hacen las personas respecto de su vida cotidiana.

Variables demográficas

–  Género: No existen diferencias significativas entre hombres y mujeres. Solo lo hacen en el rango en el que varían los estados emocionales: Las mujeres son mucho más negativas y emotivas que los hombres.

–  Edad: El nivel de bienestar aumenta con la edad.

–  Raza: Ser de color relaciona un nivel más bajo de bienestar subjetivo, estos datos se reducen a cero cuando interaccionan con otras variables.

–  Estado civil: Las personas casadas refieren niveles más altos de bienestar subjetivo que los solteros, divorciados, separados o viudos. El afecto positivo alcanza igual a ambos miembros de la pareja. Las personas que vienen en pareja son significativamente más felices que las que viven solas (siempre en sociedades individualistas, en las colectivistas es al contrario).

Factores genéticos

Entre humanos, la selección natural ha introducido una clara predisposición a la dicha y al bienestar subjetivo.

Procesamiento cognitivo de la felicidad

a) Evaluación afectiva de la situación

– Novedad: baja, las circunstancias generadoras de dicha no son nuevas en la vida del sujeto, suelen estar asociadas a planes o proyectos personales. Las metas son buscadas e intencionadas, lo que hace sentir en la persona cierto grado de control sobre las contingencias que desencadenan la felicidad.

– Agradabilidad: Alta. La situación resultante es valorada como alta mente positiva.

b) Valoración de la situación

– Significación: alta. Las consecuencias derivadas de la situación son congruentes con los planes del individuo, y facilitan el logro de las metas fijadas. El grado de urgencia para afrontar esas situaciones es bajo.
– Afrontamiento: Muy baja, debido al cariz agradable del estado de bienestar. La capacidad de adaptación a las consecuencias es muy alta.

Activación de la felicidad

Efectos subjetivos de la felicidad

  • –  Bienestar seguridad y tranquilidad.
  • –  Mayor tolerancia a la frustración
  • –  Facilita la consecución de metas y refuerzos.
  • –  Eleva la propia estima
  • –  Confiere flexibilidad y dota de agilidad a algunos procesos cognitivos.
  • –  Fomenta la sociabilidad y la conducta de ayuda.

Bases neuroanatómicas y fisiológicas de la felicidad

Correlatos neuroanatómicos: El afecto positivo se asocia con la activación de lóbulo prefrontal izquierdo, y el negativo con el derecho. Los ganglios básales, el cortex prefrontal medial, el temporal y el parietal, se activan en sincronía con el estado de felicidad.

Correlatos neurofisiológicos: La dopamina mediatiza en las conductas con consecuencias placenteras para el organismo. Los fármacos psicoactivos, cocaína, o nicotina, elevan el nivel de dopamina.

Correlatos psicofisiológicos: En el SNA. La felicidad se caracteriza por inducir modificaciones en los siguientes sistemas e índices fisiológicos:

– Actividad respiratoria y musculatura esqueletal: Aumento de tensión muscular y frecuencia respiratoria.

  • –  Actividad cardiovascular: Aceleración de la frecuencia cardiaca, moderada elevación de la presión sanguínea (sistólica y diastólica), ligero descenso del volumen sanguíneo y de la temperatura superficial.
  • –  Actividad electrodérmica: Aumento de la conductancia de la piel y del número de fluctuaciones espontáneas que tienen lugar en esa señal fisiológica. Todos estos cambios se hallan también en otras emociones, la tasa cardiaca parece ser el índice para diferenciarlos. La frecuencia cardiaca permite diferenciar la felicidad de la ira el miedo y la tristeza. La tasa cardiaca es menor en la felicidad que en la ira o en el miedo.

Expresión facial de la emoción de felicidad

La mímica facial propia de la felicidad atiende a dos parámetros:

1. Los gestos faciales:

–  Elevación ligera a moderada de los pómulos (UA-6).

–  Elevación y retraimiento de la comisura labial (UA12).

–  Leve plegamiento de la piel debajo del párpado inferior (UA-7).

2. Los músculos responsables de los gestos:

–  Los músculos cigosomáticos mayores: Tensan la comisura de los labios hacia las mejillas.

–  Los orbiculares de los párpados: Elevan el párpado inferior causando repliegue cutáneo.

Expresión vocal de la felicidad

La expresión vocal de la felicidad comparte rasgos comunes con otras emociones positivas (alegría), y ciertamente no permiten hacer una distinción fiable entre ellas en base al patrón vocal:

  • –  Tono de voz un poco más elevado y sonoro.
  • –  Tasa de articulación sin cambios, haciendo un lenguaje más fluente.
  • –  Mayor numero de variaciones tonales. Afrontamiento de la felicidad
  • –  Plantea pocas demandas adaptativas a la persona.
  • –  Sensación de energía optimismo y satisfacción.
  • –  Mejora el rendimiento cognitivo: ejerce efectos beneficiosos sobre diferentes procesos psicológicos y el aprendizaje.
  • –  Facilita la interacción social (nos hace mas solidarios y proclives a prestar ayuda) y la vinculación afectiva.

Consecuencias de la felicidad

Efectos cognitivos de la felicidad

Un estado de ánimo dichoso influye positivamente sobre los siguientes procesos:

  • Memoria: Actúa como buena clave de resuperación para la información con valencia afectiva positiva.
  • Categorización: El estado de ánimo positivo facilita la percepción de vínculos entre los miembros de una categoría, esto permite encontrar similitudes (parecidos familiares) entre el ejemplar más representativo (prototipo) y los ítems marginales de la categoría que habitualmente habrían sido desestimados como miembros de la misma. También promueve mayor flexibilidad en la organización y delimitación de las categorías mentales (un mismo elemento puede incluirse en diferentes grupos taxonómicos).
  • Resolución de problemas y creatividad: El afecto positivo facilita la generación de soluciones innovadoras y creativas. La felicidad confiere mayor flexibilidad cognitiva permitiendo encontrar ideas innovadoras. Experimentalmente se ha demostrado mediante “El problema de la vela” y “test de asociaciones remotas” (Ya explicados en la alegría). La asociación de la felicidad, junto con la potenciación de la creatividad y el apego seguro podrían constituir un factor relevante para el mantenimiento de la salud mental y del bienestar psicológico.

Conducta social en la felicidad

  • –  El afecto positivo estimula la sociabilidad.
  • –  Reduce el conflicto interpersonal, y conduce tras negociación, a la adopción de soluciones favorables para ambas partes.
  • –  Bajo determinadas circunstancias, las personas felices son menos dadas a prestar ayuda.
  • –  Estado de ánimo positivo favorece conductas prosociales y altruismo, siempre que no suponga una pérdida del propio bienestar subjetivo.
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