Entre el cielo y el infierno

Cierto día, un sabio visitó el infierno. Allí, vio a mucha gente sentada en torno a una mesa ricamente servida. Estaba llena de alimentos, a cual más apetitoso y exquisito. Sin embargo, todos los comensales tenían cara de hambrientos y el gesto demacrado: Tenían que comer con palillos; pero no podían, porque eran unos palillos tan largos como un remo. Por eso, por más que estiraban su brazo, nunca conseguían llevarse nada a la boca.

Impresionado, el sabio salió del infierno y subió al cielo. Con gran asombro, vio que también allí había una mesa llena de comensales y con iguales manjares. En este caso, sin embargo, nadie tenía la cara desencajada; todos los presentes lucían un semblante alegre; respiraban salud y bienestar por los cuatro costados. Y es que, allí, en el cielo, cada cual se preocupaba de alimentar con los largos palillos al que tenía enfrente.

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Isidro Migallón
Psicólogo y Especialista en Marketing Online. Creador y director de contenidos de Psicocode.

12 comentarios en «Entre el cielo y el infierno»

  1. muy impotante saber que a pesar de nuestros errores ,siempre existe ese alguien con una inmensa voluntad de sostenernos (los palillos ‘)a la hora de alimentarnos …

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  2. Buenos días, hace poco que descubrí esta pagina, por cierto gracias por regalarnos de tu tiempo, es buenísima, ya tienes un seguidor mas.
    Ayudando a los demás, te ayudas a ti mismo !!!
    Ante un problema muy difícil de resolver, un individuo solo reflexiona y quizás encuentre la solución, un grupo de cien casi siempre lo resuelve.
    Un cordial saludo a todos, Fede.

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  3. Una mano lava la otra, siempre pensemos ¡Como me gustaría que me trataran¡¡y a si tratar a los demás y créanlo yo lo hago y me va muy bien.
    Los felicito, una excelente pagina

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  4. sentirnos unicos a veces es inapropiado, sentir que necesitamos a alguien y lo tenemos enfrente, pero sobre todo ayudandonos, es siempre ver que la adversidad se queda atras.

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  5. Que bonito! Me a encantado, me alegro de parar mi momento de estudio,para leer este tipo de cosas. Por cierto ahora k estas con cuentos, te recomiendo el del buscador, es precioso! Muchas gracias x estos grandes momentos k compartes cada dia con nosotros subiendo este tipo de cosas.

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  6. No se si hay cielo o infierno, pero me ha encantado el cuento. Una manera muy buena de explicar por qué sólo cuando dejamos de pensar en nosotros mismos, es cuando podemos sentirnos bien y ser más felices. La moraleja podría ser «si ayudamos a los demás, nos ayudamos a nosotros mismos»

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