La fórmula para sentirte querido

¿No te sientes querido? ¿Te sientes vulnerable fácilmente? ¿Tienes la autoestima baja?

El niño que hay en ti

Te veo a veces arrugado cuando sales del despacho del jefe. Sí, a ti Manuel, que andas tan derecho, te veo doblado sobre ti mismo y balbuceante.

Pero, ¿Qué te pasa? ¿Te sientes destrozado porque te haya caído una bronca? ¿Ni tan siquiera una bronca? ¿Simplemente por una discusión?  Simplemente por eso, ¿Te sientes menos que nada?

¿En esos momentos desaparece el adulto que eres y queda el niño que hay en ti? Pero tío, ¿No tienes nada que decir? ¿Quieres saber la fórmula para sentirse querido?

Beatriz se esfuerza en complacer. ¿Es su naturaleza? No precisamente. Complace porque cree que es la forma de que la quieran. Y ella necesita que lo hagan. No se siente con fuerzas para resistir la indiferencia, mucho menos la crítica de los demás y los apacigua como puede.

Su pareja, que sabe de su fragilidad la trata con mucho cuidado, pero aún así no es infrecuente que la encuentre hecha un ovillo en la cama, casi en posición fetal, llorando ante el menor contratiempo. Y en esos momentos, nadie es capaz de consolarla.

¿Cómo estas personas adultas pueden sentirse tan destrozadas y desaparecer en cuestión de segundos para dejar paso a unos niños desprotegidos? ¿Cómo pueden verse desprovistos de todo recurso y sentirse absolutamente indefensos, como si fueran chiquillos a merced de gigantes poderosos?

A todos en mayor o menor medida nos sucede lo mismo. Llevamos dentro de nosotros un niño o niña, hecho de los sentimientos y vivencias dolorosos de nuestra niñez, por feliz que hubiera sido ésta.

Es como una grabación de las sensaciones de vulnerabilidad que sentíamos cuando éramos verdaderamente vulnerables. Cuando necesitábamos de la protección de los adultos porque si no, el mundo se convertía en una amenaza real.

Es el recuerdo del pánico que sentíamos ante las noches de tormenta o la desesperación de cuando perdíamos de vista a nuestros padres o la ansiedad cuando pensábamos que no nos querían. Es la vuelta al presente de todas aquellas emociones infantiles que se reactivan cuando nos sentimos asustados.

Entonces sí éramos frágiles.

Hoy no lo somos, pero de vez en cuando se reactivan esos recuerdos y nos vemos como tales. Hoy sabemos que los ogros no nos devorarán, sabemos recorrer nuestros propios caminos, tenernos en pie y buscar lo que necesitamos. Sin embargo, a veces nuestro yo interior se asusta sin más y trae al presente todas aquellas emociones infantiles dormidas.

No se acuerda entonces de los hombres y mujeres en los que nos hemos convertido y de los recursos que hemos ido desarrollando; del trecho que hay entre el niño asustado y el hombre que protege hoy a sus hijos del miedo; de la distancia entre la niña vulnerable y la mujer que pisa fuerte en la vida.

¿Quieres saber la fórmula para sentirse querido?

Es curioso cómo nos volvemos leones si nos tocan a nuestros hijos. Les llenamos de cariño cuando sufren ante cualquier contratiempo y les animamos a sacar sus recursos. ¡Y qué impotencia sentimos cuando no podemos evitarles el dolor!.

“Anda, cariño, que tu vales mucho, que con lo listo/a que eres , ¿Cómo te vas a dejar hundir por eso? Que no estás solo, que nosotros te apoyamos en todo, que para eso está la familia, que lo que te pasa es que son tontos y te tienen envidia…”

Cuántas palabras de ánimo para nuestros hijos que no somos capaces de decirnos a nosotros mismos. A nuestro niño interior. Y curiosamente esa es la voz que anhela, la nuestra. La de los demás por mucho que la quiera, no le sirve.

abrazo de padre

Sí, a Manuel no le sirve que sus compañeros le digan que no se merece el trato que le dispensa el jefe cuando no se controla. El mismo que tiene con todos y que a todos desagrada, pero hay a quien le resbala y quien se siente menos que nada. No, no le vale. Piensa que es peor con él. Y además puede que piense que se lo merece. Si los demás supieran…

Tampoco le vale a Beatriz cuando su marido intenta consolarla. Sus cariñosos adjetivos no le llegan, piensa que lo dice para tranquilizarla, pero no porque sean verdad. Los desestima

Y es que no puedes pedir que se resuelva fuera lo que tiene que resolverse dentro.

Para sentirte querido tienes que quererte tú, no hay otra fórmula

Quizás no tengas hijos a los que cuidar, pero seguro que tienes sobrinos y si no, un perro. ¿Les tratas como te tratas a ti tantas veces? ¿Les das las sobras frías de las comidas? ¿Les insultas cuando algo no sale según quieres? ¿Les llamas desastre a todas horas?

Sí, desastre. Porque es así como oigo que hablas de ti continuamente. ¡Qué desastre soy! Quizás no seas muy consciente y no le des importancia, pero tu inconsciente lo oye y le queda. Y te hace sentir como tal

¿Tú no protegerías a un niño? ¿Si, eh? Pues contigo mismo o te pones de perfil o mucho peor, te vuelves cómplice del atacante. Sí, hombre, si cuando te cae una bronca veo que marchas riñéndote tu mismo.

Esta es el auténtico paso para quererse: el cuidar al niño que hay en ti y así, hacer las paces con uno mismo.

Eres un adulto pero en tu interior sigue viviendo ese niño del que pasas cuando le atacan. Tú no le cuidas, no le alimentas bien, no le tratas con cariño, no le animas.

Vale que no te enseñaron a hacerlo, pero ¿A qué esperas? Esta protección que hacen los adultos, los padres en la familia no todo el mundo la ha podido tener. Ya sé que tu madre es una mujer fría, y tú tienes un padre ausente pero eso ya es el pasado. Así que te toca ser padre de ti mismo.

La reparentalización

No podemos volver el tiempo atrás. Sea por lo que fuera, no aprendiste a hacerlo. No lo hicieron bien contigo y tú sigues haciéndolo igual de mal. Pero como no te cuides tú, nadie lo va a hacer. Así que empieza.

Empieza por ser padre/madre de ti mismo. Ese padre afectuoso, o esa madre protectora que todos deseamos tener. Pues haz ese papel con el niño que fuiste. Puedes llamarte por un apelativo cariñoso que utilizaron contigo y que recuerdes con cariño. Yo misma me digo muchas veces en voz alta: ¡Venga Pilarina, que tú puedes! (así me llamaba mi padre)

Puede que te sirva de ayuda coger una foto tuya de cuando eras un niño y darle energía, luz, mirarla con afecto simplemente y llevarla contigo continuamente

No podemos volver el tiempo atrás, pero sí podemos remediar sus efectos. Hacer una reparentalización consiste en hacer contigo lo que te gustaría que tus padres hubieran hecho.

De verdad que funciona y además es la única forma de quererse, porque si no te quieres tú, si no te valoras, exigirás que otros lo hagan y no te llegará porque no te parecerá nunca suficiente ni creerás que lo mereces.

Y es que no se puede resolver fuera lo que está dentro de uno

En otro artículo te explicaré por qué unos sentimos más vulnerables que otros y te daré un ejercicio de mindfulness para hacer la paz con el niño interior.

¿Te ha ayudado? ¿ Sientes que tiene que ver contigo? Cuéntame, que estoy deseando saber de ti.

Pilar del Amo Morán
Pilar del Amo Morán
Psicóloga clínica y sexóloga. Llevo más de 30 años ayudando a personas bloqueadas emocionalmente a encontrar vías de salida hacia una vida más satisfactoria y fundamentalmente más feliz.

43 comentarios en «La fórmula para sentirte querido»

  1. Pilar:
    No solo me ha sido útil el artículo, sino me haz hecho llorar. Justo estoy devastada por mis asuntos familiares y aunque sé que me estoy ahogando en un vaso de agua (porque todos me lo dicen) no puedo verlo y no puedo salir de ahí. Qué lástima que estas en España, pues soy mexicana y me encantaría analizarme contigo. pero pondré en practica tus consejos y tengo la certeza que saldré adelante. Un abrazo transcontinental.

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    • Hola Martelena.
      Siento que te encuentres ahogada. Claro, que me gustaría trabajar contigo y ayudarte a encontrar la salida .Como hay muchas personas que por un motivo u otro no pueden hacerlo, he creado un taller online para reconstruirse y aumentar tu autoestima, para sanar a la niña interior que es lo que fundamentalmente hago con mis pacientes .

      Te dejo aquí el enlace con el convencimiento de que te va a venir muy bien
      https://www.pilardelamo.com/taller-online/
      un fuerte abrazo

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  2. Gracias Pilar, encantada de que el destino me haya dado la oportunidad de contactar contigo y conocerte, para trabajar contigo este dolor que siento. En cada palabra de este articulo, me siento muy identificada.¡Llegó la hora de ponerme en marcha! Un abrazo

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  3. Muchas gracias por tu artículo, me hace verme reflejada en tus palabras, pero veo tan difícil conseguir deshacer todo lo adquirido tantos años, no sé cómo poder aprender a quererme a devolver a aquella niña la autoestima, intentaré seguir tu consejo de la foto y hablarle a la niña que fui y protegerla y animaría diciéndole lo mucho que valía. Un abrazo.

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  4. Hola! Gracias por compartir estos articulos, me veo tan pero tan reflejada en todo lo que decis! Me cuesta horrores a veces parar mi dialogo interno. Tendre que tratar mejor a mi niña interior y hablarle desde el.amor cosa que mi padre nunca hizo, saludos!!

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  5. Excelente artículo, sin embargo siento que el punto central es justamente la reparentalizcion y ello no se ahonda..solo se declara…cuáles son las técnicas? Como hago el ejercicio?

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  6. Pilar una persona que ha escrito este artículo tiene que ser una excelente psicóloga. Me ha llegado al corazón, a mi niño abandonado, y al padre crítico que me abruma y me has dado las claves que necesitaba para salir del atolladero. Para ello creo que necesitaré ayuda de una persona experta y conocedora del alma humana como tú muestras ser. Creo que necesito pasar por tu consulta y si tienes la agenda muy ocupada recomendarme a alguien pero prefiero que seas tú. Muchas gracias por lo que transmites. De verdad. Muchas gracias. Ojalá hubiese muchas personas del mundo de la psicología tan competentes y sensibles como tú. Este artículo es un regalo. Gracias por escribirlo. Estoy deseando leer más cosas tuyas. Gracias.

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  7. Gracias por tú artículo Pilar. Me emocionó pensar en esa niña asustada que a veces soy o en la que complace en exceso por temor a que le dejen de querer. Intentaré, como tu bien dices; mimar a la niña que hay en mí

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  8. A mí no me quisieron de pequeño, al contrario,me trataron con mucho desprecio y superar eso puede ser muy difícil,como usted sabe.Si alguien no fue enseñado a quererse porque no le quisieron,no sabe cómo se hace.En realidad tengo un “ autodesprecio “ automático que se dispara sin que yo tenga tiempo de reaccionar.No es fácil hablar de esto porque lo normal es agradecerle a usted el artículo que ha escrito aquí.Si usted no lo hubiera escrito,yo no estuviera escribiendo esto.Gracias por dejarme desahogar un poquito.

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  9. No imaginas cuanto me ayudas! No entendia porque soy fuerte para los demas y para mi no! Comprendi que muchas veces me senti desprotegida y falta de afecto, cuando era una nena! Gracias!

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  10. Me ha gustado mucho Pili. Haciendo autocritica, me veo reflejada en varias situaciones que describes. Todos necesitamos sabernos queridos, a la vez que ésto nos vuelve vulnerables. Que dificil enseñar a los demas (hijos), lo que no hemos sido capaces de aprender nosotros. Gracias por tu ayuda.

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  11. Este articulo que encanto, y me ayudo mucho. Hasta me hizo llorar, porque dice tantas verdades, el cuidar de mi interior de esa niña que se siente desprotegida y que en lugar de ayudarla yo misma la undo mas con mis palabras y mis actitudes.
    Gracias por Querer enseñarme (nos) a Querer. 🙂

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  12. Lucrecia dice

    Tienes razón, lo primero es querernos a nosotros mismos, pues si no la fragilidad nos puede y es cuando nos derrotamos, estamos en un mundo que generalmente solo se dice lo malo y no se por que cuesta tanto trabajo decir lo bueno de las personas.

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  13. Todo lo que dice ahí es muy cierto aveces no nos damos cuenta de que somos unas personas muy valiosas y nos cegados de críticas insultos y malos comentarios nos dejamos llevar de lo que dicen esas malas personas de nosotros cuando en realidad es todo lo contrario también es importante ser positivos siempre para que nada nos afecte ni los malos momentos siempre ay que encontrarle un lado bueno a cualquier problema y recordar que somos personas muy valiosas.

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