¿Cuántos tipos de pilas existen?

Existen muchos tipos de pilas que se pueden encontrar en el mercado, cada una con sus propias características.

Una pila no es más que un conjunto de celdas voltaicas que permiten al usuario la ventaja de llevarlas consigo a cualquier lugar.

Usualmente, las pilas se compran de forma aislada, aunque también pueden adquirirse acopladas, es decir, unas con otras, en paralelo o en series, a lo cual se le denomina “baterías”.

Aun cuando no se trate de lo mismo, las personas suelen utilizar los términos “batería” y “pilas” de forma indistinta.

En cuanto a las pilas, estas pueden tener muchas formas, colores y tamaños, al igual que también puede variar el material del cual están hechas.

Igual de importante es la estructura interna de las mismas, pues, es su centro en donde se desarrollan las reacciones químicas que dan paso a la electricidad y que permite establecer diferencias entre unas y otras.

Por ejemplo, hay pilas que son alcalinas, las cuales son las más frecuentes de encontrar en el mercado. Con alcalino se alude a un término que representa el medio en el cual se genera la liberación y el flujo de electrones.

Tipos de pilas

Para entrar en los tipos de pilas, es necesario hacer una diferencia entre aquellas que son primarias y las que son secundarias.

Pilas primarias

Las pilas primarias son aquellas que, una vez consumidas, deben ser recicladas o desechadas, pues, la reacción química que le sirve de sustento es irreversible y no se pueden cargar.

Este tipo de pilas son usadas principalmente en aplicaciones en las que no resulte práctico recargar la energía, tal como en algunos dispositivos militares usados en campos de batalla.

De igual modo, su diseño está hecho para equipos que consumen poca energía, ya que así pueden durar más tiempo, tales como en controles remotos, consolas portátiles, y otros.

Las pilas alcalinas son del grupo de pilas primarias y su forma suele ser cilíndrica, pese a que ello no implica que una pila cilíndrica no pueda ser recargable o secundaria.

 Pilas secundarias

Las pilas secundarias, a diferencia de las primarias, sí se pueden recargar una vez que se hayan quedado sin energía.

Esto es posible gracias a que las reacciones químicas en su interior sí son reversibles y, por lo tanto, luego de aplicarles cierto voltaje, las especies producto se transforman de nuevo en reactivo y la reacción comienza una vez más.

Algunas de las pilas secundarias son llamadas “baterías”, su tamaño suele ser pequeño, como las primarias, pero, su uso está destinado a equipos que consumen o requieren de más energía y para los cuales resultaría más costoso el uso de pilas primarias. Un ejemplo de las pilas secundarias son las baterías de los teléfonos celulares.

Igualmente, las pilas secundarias se diseñan para circuitos o equipos grandes, tales como las baterías de los vehículos, las cuales están compuestas por celdas voltaicas o varias pilas.

Cabe destacar que suelen ser más costosas que las baterías y las pilas primarias, pero, son efectivas cuando se les pretende dar un uso largo.

Otras clasificaciones de las pilas

Además de la clasificación en primarias y secundarias, las pilas, comercialmente, se les suele clasificar de otro modo, atendiendo su forma, en cilíndricas, rectangulares o de botones.

En el caso de los dispositivos se le pueden conocer como pilas para cámaras, calculadoras y vehículos.

Con relación a sus nombres también se les puede conocer como AA, AAA, C, D, N, A23, entre otras, o por sus códigos como IEC y ANSI.

También se les puede conocer por características dadas por su voltaje, es decir, de 1, 2, o 12 voltios, al igual que se les clasifica por su tiempo de vida útil y su precio.

Pilas carbono-zinc

Las pilas de carbono-zinc también son conocidas como celdas de Leclanché, o pilas salinas; son una de las más antiguas, por lo que actualmente, en de frente de otras pilas, estas se encuentran en desuso. Sobre todo, las pilas alcalinas son las que han ganado más popularidad.

Pilas alcalinas

Las pilas alcalinas son muy parecidas a las del tipo carbono-zinc, pero, se diferencian porque en su medio contienen aniones OH.  De igual modo, se pueden encontrar en el mercado con diferentes voltajes y tamaños, aunque las más comunes de encontrar son las de 1,5V, como las Duracell.

Mercurio

Estas pilas se reconocen fácilmente porque tienen botones plateados; también forman parte de la gama de pilas alcalinas, sin embargo, su cátodo está compuesto por grafito y dióxido de manganeso, óxido de mercurio y HgO, los cuales se transforman en mercurio metálico. 

Son pilas pequeñas, por lo que están recomendadas para artefactos pequeños, como las calculadoras, lo relojes, controles de juguetes y otros.

Óxido de plata

Las pilas de mercurio, al ser desechadas, se convierten en un problema para el medio ambiente, debido a sus propiedades tóxicas. Pero, en ese caso, las pilas de plata pueden actuar como un sustituto, aunque su costo es mayor, su impacto ecológico es menor.

El voltaje con el que viene disponible es de 1,5V, y se utiliza al igual que las pilas de mercurio. En efecto, con tan solo verlas, ambas lucen igual, aunque algunas veces las pilas de óxido de plata pueden ser más grandes.

Pilas níquel-cadmio (NiCad)

Tal como ocurre con las pilas de mercurio, las pilas de níquel-cadmio también generan daños en el medio ambiente, específicamente por su contenido en cadmio.

Suelen ser pilas que generan corrientes eléctricas altas y se pueden recargar varias veces, hasta 2000 veces si es posible, lo cual las hace bastante durables.

Pueden ser usadas de forma individual o acoplada. También pueden ser pequeñas, para ser usadas en juguetes y grandes para ser usadas en vehículos eléctricos y aeronaves.

Estas son algunos de los tipos de pilas que existen y que se pueden encontrar en el mercado para diferentes propósitos.

Isbelia Farias
Licenciada y Máster en filosofía (Universidad del Zulia).