cumplir tus promesas

Cómo cumplir tus promesas

La confianza es la base para construir relaciones personales o profesionales sólidas. Dicha confianza no surge de la noche a la mañana. Todo lo contrario. Ganarte la confianza de las personas que te rodean es un proceso largo que requiere trabajo y constancia por tu parte. Y la clave para ganarte esa confianza reside en la habilidad que tengas para cumplir aquello que prometes.

Cuando cumples tus promesas conviertes el momento presente en una extensión perfecta y continua del pasado. Cuando cumples tus promesas de forma constante, consigues que tus palabras sean un reflejo de aquello que va a suceder en algún momento del futuro.

Por el contrario, cuando no cumples tus promesas tu palabra pierde valor. Provocas una discontinuidad entre lo que dices que sucederá y lo que realmente acaba sucediendo. Las personas que te rodean pierden la confianza en lo que dices y por extensión pierden la confianza en ti.

Muchas veces prometemos cosas por quedar bien en el momento presente, y no nos damos cuenta que cuando pasa el tiempo y no las cumplimos, quedamos peor que si no hubiéramos prometido nada inicialmente. Más vale no prometer que prometer y no cumplir. Cuando no prometes algo tu palabra está intacta. Por el contrario cuando prometes y no cumples, tu palabra sufre un daño irreparable.

Pareto

El principio de Pareto: Cómo hacer más con menos

El principio de Pareto explica que el 20% del esfuerzo que dedicas a una tarea en concreto, supone el 80% del valor de esa tarea.

Visto desde otra perspectiva: el 80% del esfuerzo que empleas en realizar una tarea tan sólo supone el 20% del valor de esa tarea.

Esto se conoce como el «Principio de Pareto» debido al matemático que lo descubrió, o más popularmente como «La regla del 80-20». Wilfred Pareto llegó a la conclusión de que la gente de su sociedad se dividía entre los «pocos de mucho» y los «muchos de poco», es decir, un 20% de la población ostentaba el 80% de los recursos, mientras que el 20% de recursos restante se lo repartía el 80% de la población.