Beber café reduce el riesgo de enfermedades hepáticas

El consumo moderado del café ha demostrado múltiples beneficios para la salud, como reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular y hasta párkinson, una afección progresiva del sistema nervioso que afecta al movimiento.

El café tiene un alto contenido de antioxidantes como los polifenoles, compuestos hidrosolubles que destacan por luchar contra los radicales libres en nuestro organismo. Los radicales libres son moléculas reactivas que atacan nuestras células provocando el envejecimiento celular. Interfieren con la inmunogenicidad y provocan carcinogénesis, un proceso que determina la aparición y desarrollo de células cancerosas.

Debido a sus evidentes propiedades, actualmente, hay un flujo constante de investigaciones relacionadas con esta bebida, que se obtiene a partir de los granos tostados y molidos del cafeto.

Un estudio desarrollado por investigadores de las universidades de Southampton y Edimburgo en el Reino Unido, publicado en la revista BMC Public Health, ha descubierto otro nuevo beneficio del café, concretamente para reducir el riesgo de enfermedad hepática crónica.

Beber café y un menor riesgo de problemas hepáticos

El término “enfermedad hepática” se aplica a diversas enfermedades que impiden que el hígado funcione adecuadamente. Náuseas, vómitos, agotamiento, debilidad, pérdida de peso, dolor abdominal y coloración amarillenta de la piel y los ojos, son los síntomas más comunes de esta afección. 

Los factores de riesgo de enfermedad hepática incluyen el consumo de alcohol, la obesidad y la diabetes. A nivel mundial, la enfermedad hepática crónica causa 2 millones de muertes anualmente. Un millón de personas mueren por complicaciones de la cirrosis y otra por hepatitis viral y carcinoma hepatocelular.

Según la investigación, África subsahariana es la región más afectada por la enfermedad hepática. Le siguen América Central y del Sur, Europa del Este y el Sudeste de Asia.

El estudio, desarrollado durante un promedio de 10 años, involucró a cerca de 500,000 personas del Reino Unido. Los expertos encontraron que el riesgo de enfermedad hepática crónica de los bebedores de café fue un 21 % menor, en comparación con los pacientes que no consumieron esta bebida.

Los bebedores habituales de café también tenían un 19 % menos de riesgo de desarrollar enfermedad del hígado y un menor riesgo de carcinoma hepatocelular en un 21 %. Además, tenían un 49 % menos de probabilidades de morir a causa de problemas hepáticos.

Se trata de un descubrimiento asombroso gracias a su alcance. “El café es muy accesible en cualquier lugar del mundo y los beneficios que hemos descubierto en el estudio apuntan a que podría ser una potencial herramienta de prevención de enfermedades crónicas del hígado”, explican los autores.

Los investigadores indican que beber de 3 a 4 tazas de café, incluso descafeinado, por día, tiene mayores beneficios. No obstante, el café molido es un poco más beneficioso que el café instantáneo. De hecho, las personas que bebieron café de granos molidos redujeron un 35 % la probabilidad de desarrollar enfermedad hepática crónica o hígado graso.

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