¿Cuál es la psicología detrás del juego y las apuestas?

Existen muchos factores de motivación que son fundamentales para que las personas se sientan atraídas por el juego y las apuestas. Casas de apuestas como melbet España garantizan una experiencia divertida y satisfactoria para todos, pero ¿por qué a las personas les fascina tanto esta actividad? ¿Cuál es la psicología detrás del juego y las apuestas?

Las actitudes hacia el juego están relacionadas positivamente con su disponibilidad y la aceptación cultural, sin embargo, esta perspectiva no tiene en cuenta muchos hallazgos y observaciones clave en la investigación del juego. Las encuestas han demostrado que no todo el mundo juega y que algunas personas juegan más que otras como los jugadores profesionales o los jugadores con problemas.

Hombres, mujeres, adultos mayores: ¿en qué se diferencian al momento de jugar?

Las investigaciones han demostrado sistemáticamente que las personas suelen jugar por razones distintas a las sociales y económicas generales. Estas otras motivaciones pueden variar según las características personales del jugador y el tipo de actividad de juego. Además, las teorías sociales y económicas generales no logran explicar por qué ciertas actividades de juego son más populares o «adictivas» que otras.

Se cree que las variaciones en las preferencias de juego son el resultado de diferencias en accesibilidad y motivación.

Por ejemplo, las personas mayores tienden a elegir actividades que minimizan la necesidad de tomar decisiones complejas o concentrarse como el bingo, o las máquinas tragamonedas, mientras que, estereotípicamente hablando, las mujeres tienden a preferir los juegos basados en el azar y los hombres tienden a preferir los juegos basados en ciertas habilidades innatas. Incluso en algunos juegos que se basan predominantemente en el azar, los hombres intentan imponer algún nivel de habilidad.

El póquer, que la gente considera basado en habilidades, tiene una gran cantidad de posibilidades involucradas. De manera similar, los hombres, en sus propias mentes cambian el juego de una máquina tragamonedas basado en el azar a una actividad más establecida en diversas habilidades a través de procesos cognitivos como la ilusión de control.

El otro factor a considerar es que, en términos generales, a las mujeres no les gusta cuando otras personas las ven perder. En una máquina tragamonedas, nadie ve que el jugador está perdiendo, por lo que a menudo es una experiencia más privada. Para los hombres, por otro lado, incluso cuando pierden mucho, hay un pensamiento adjunto que dice: «Sí, he perdido 500 dólares, pero puedo recuperarlos».

Motivaciones intrínsecas y emociones que impulsan al juego

Con frecuencia, podemos observar variaciones en la motivación entre las personas que participan en la misma actividad de juego. En este sentido, los jugadores de máquinas tragamonedas pueden apostar para ganar dinero, para disfrutar y emocionarse, para socializar o para escapar de emociones negativas. Algunas personas juegan por una sola razón de las mencionadas anteriormente, mientras que otras lo hacen por una variedad de razones. Una complejidad adicional es que las motivaciones de las personas para jugar tienen una fuerte dimensión temporal; es decir, no se mantienen estables en el tiempo, sus motivaciones constantemente están cambiando.

A medida que las personas pasan de lo social a lo habitual y finalmente al juego excesivo, se producen cambios significativos en sus motivos para jugar. Mientras que una persona puede haber apostado inicialmente para obtener placer, entusiasmo y socialización, la progresión hacia el juego problemático casi siempre va acompañada de una mayor preocupación por ganar dinero y aminorar sus pérdidas.

En conclusión…

Existen muchos tipos de recompensas no financieras de muchas fuentes diferentes mientras se juega, por lo que, algunas personas ven las pérdidas como el precio de entrada. Para estos jugadores ganar puede ser una ventaja, sin embargo, a la mayoría de nosotros no nos gusta perder, y especialmente no nos gusta perder de forma persistente, independientemente de si existen otros tipos de refuerzo. A la fría luz del día, todos somos seres humanos racionales y en el apogeo de la acción, la racionalidad a menudo se pierde.

Por tanto, comprender nuestros propios motivos psicológicos es claramente importante al momento de jugar. La mayoría de los jugadores conocen las estrategias que deberían adoptar, pero no las aplican en situaciones reales de juego. A los jugadores no les falta la información. Es mucho más rentable aprender por qué no aplicamos las lecciones que ya hemos aprendido y luego asegurarnos de aplicarlas. Hasta que comprendamos y controlemos nuestros propios motivos, incluidos los inconscientes, no podremos jugar con nuestra mejor capacidad.

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