La violencia de género en las relaciones de pareja

violencia de género

Durante siglos, las mujeres han experimentado diversos tipos de violencia por el hecho de ser mujeres. La violencia contra las mujeres no es una realidad nueva, a pesar de su actual difusión mediática, lo que es nuevo son las nuevas perspectivas, el nuevo significado y la deslegitimación.

La  violencia de género en la pareja no es un problema que afecte exclusivamente al ámbito privado. Al contrario, se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. No podemos obviar que se trata de la punta del iceberg, es la violencia visible. Pero al mismo tiempo existen otros tipos de violencia menos visibles que contribuyen a reforzar la violencia visible, estructural y directa.

¿Qué es la violencia de género? 

La violencia es un problema inherente en toda sociedad, con múltiples manifestaciones y formas.

Considerando las implicaciones psicológicas podemos hablar de dos tipos de violencia:

Violencia expresiva

Su objetivo es la expresión de emociones tales como la rabia, ira, miedo, etc; que no se expresan de forma funcional debido a la existencia de déficits de diversa naturaleza como la falta de habilidades comunicacionales y asertivas, un bajo control de impulsos, etc.

La principal característica de esta violencia es su carácter simétrico, de igual a igual, es decir ambos miembros han recibido el mismo tipo de socialización lo que les permitirá enfrentarse en las mimas condiciones y su conducta será socialmente valorada de igual forma. Por ejemplo, dos amigos/as que se agreden físicamente.

Violencia instrumental

Su finalidad es mantener el control y el dominio mediante el uso de la fuerza. El objetivo no es el daño en sí mismo sino el efecto de sometimiento que produce. Se caracteriza por su carácter asimétrico, en el que ambos miembros han recibido diferente tipo de socialización, desigualdad de condiciones y la valoración social de esa conducta será desigual. Un ejemplo de ello es la violencia de género.

La finalidad en la violencia de género es mantener el control y/o dominio en una relación desigual, en la que ambos miembros han recibido diferente socialización.

El concepto de violencia de género procede de la  traducción del término inglés “gender violence” que fue reconocido y empleado de forma generalizada a partir de los años 90 y ha sido ampliamente definido por diversos autores.

Enrique Echeburúa indica que la violencia de género se refiere al concepto que agrupa todas las formas de violencia que se ejercen por parte del hombre sobre la mujer por su rol específico de género. Violencias tales como la violencia sexual, tráfico de mujeres, explotación sexual, mutilación genital, acoso laboral, etc., con independencia del tipo de relaciones interpersonales que mantengan agresor y víctima.

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Autoras como Esperanza Bosch, Victoria Ferrer y Aina Alzamora, definen la violencia de género como la violencia ejercida por los hombres contra las mujeres por hecho de serlo y por la posición social que ocupan en función de su condición de mujeres en la sociedad patriarcal, es decir, aquella violencia debida a los condicionantes que introduce el género.

El elemento común en todas las definiciones, independientemente de la perspectiva teórica, es que la violencia de género es la violencia ejercida contra las mujeres por el único hecho de ser mujeres y que pretende a través del carácter instrumental  de la misma, la reproducción de relaciones desiguales que sitúen y perpetúen la posición de la mujer en inferioridad.

Tipos de violencia de género en la pareja

La violencia de género en la pareja implica cualquier comportamiento hostil, consciente e intencional (no accidental) que, tanto por acción como por inhibición, produzca en la persona maltratada un daño.

En líneas generales, se observan tres tipos de violencia en la pareja:

A) Violencia psicológica

Aquellos actos y/o conductas que producen sentimiento o desvalorización en la mujer. Comportamientos tales como: humillación, ridiculización, amenazas verbales, insultos, posesividad, celos, aislamiento a nivel económico y/o social, destrucción o daño de propiedades personales a las que se les tiene afecto, etc.

B) Violencia física

Cualquier acto no accidental que provoque o pueda provocar daños físicos. Comportamientos tales como abofetear, empujar, golpear con puños u objetos, patear, morder, arrojar objetos, emplear un arma, etc.

C) Violencia sexual

Aquellos actos que implican una imposición de contacto sexual contra la voluntad de la mujer mediante intimidación o coacción. Comportamientos tales como abuso, vejaciones, actos sexuales humillantes, violencia en el acto sexual, etc.

Los diversos tipos de violencia pueden darse por separado o de forma simultánea combinados entre ellos.  También es importante considerar la violencia en su modalidad pasiva, caracterizada por aquellos comportamientos que adoptan la forma de abandono, entendido como el trato negligente que deriva en la desatención de las necesidades físicas, psíquicas o sociales de la víctima.

El ciclo de la violencia de género

En 1979 Lenore E. Walker a través de diversas investigaciones realizadas con las mujeres maltratadas que acudían a su consulta y relataban como era la relación con sus parejas, descubrió un patrón común, el ciclo de la violencia de género.

La teoría del ciclo de la violencia de género proviene de la edificación de la tensión en estas relaciones y comprende tres fases:

1. Fase de acumulación de tensión

Se produce un aumento de tensión en la relación, pueden iniciarse episodios menores de agresión tales como bofetadas, pellizcos, agresión verbal y/o maltrato psicológico.

En esta fase, la respuesta de la mujer se centrará en intentar calmar al maltratador, permitiendo el abuso de forma que implique el menor daño comparativamente.

Los intentos de calmar al agresor, son un arma de doble filo, ya que a través de las conductas apaciguadoras puede legitimarse la creencia en el hombre de que tiene derecho a maltratarla. La mujer intentará controlar tantos factores como pueda en su entorno, llegando a aislarse de aquellas personas que podrían ayudarla e incluso excusar el comportamiento de la pareja.

A lo largo de la progresión del ciclo, estas técnicas apaciguadoras empleadas por la mujer comenzarán a ser infectivas. Ello producirá  el aumento y/o empeoramiento del maltrato verbal y la violencia, la inminente pérdida de control y la desesperación en ambos que aumentará la tensión.

El final de esta fase se caracterizará por una escalada repentina de tensión producida por cualquier circunstancia que surja, produciendo la explosión de violencia.  Esta violencia se caracteriza por ser una violencia fuera de control en forma de episodio de agresión aguda, que marcará el inicio de la siguiente fase.

2. Fase de explosión o fase de agresión aguda

Se caracteriza por ser el punto máximo de tensión que desemboca en una explosión de violencia.

En esta fase, el nivel de violencia se ha incrementado diferenciándose de los episodios de agresiones menores por el descontrol, daño y brutalidad de la agresión.

Este episodio es experimentado por la mujer como inevitable, como una pérdida de control, sabe que no puede razonar con él, y suelen experimentar la sensación de estar ausente del ataque y del dolor, se sienten psicológicamente atrapadas y no oponen resistencia a la violencia por el miedo y la paralización.

Cuando el episodio de agresión finaliza, se inicia la tercera fase. No obstante, a lo largo de la relación y de las sucesivas repeticiones del ciclo de violencia, esta fase de explosión irá aumentando en intensidad.

3. Fase de arrepentimiento o luna de miel

También ha sido denominada como fase de calma y cariño y está determinada por la desaparición de la tensión y la violencia, percibida por ambos miembros de la pareja como un alivio.

En esta fase se produce un cambio de actitud y de conducta en el agresor, que se muestra cariñoso, afectuoso y arrepentido con la mujer con el objetivo de reparar su comportamiento violento.

Se muestra complaciente y desvalido con el fin de lograr la aprobación y apoyo de ella, incluso suele prometer que cambiará, que con la ayuda de ella podrá curarse y que sin ella no es nada. La mujer maltratada intentará mantener la ilusión de felicidad y se convencerá a sí misma de que el episodio de violencia no se repetirá, perdonando al maltratador.

Es en esta fase formada por el arrepentimiento amoroso, cuando más se victimiza psicológicamente a la mujer, ya que se genera una ilusión de interdependencia, produciéndose una dependencia mutua: en la mujer por las conductas afectuosas de él y en el hombre por la búsqueda del perdón de ella.

Cuando esta tercera fase finaliza, el ciclo se reinicia repitiéndose el mismo patrón variando la duración de cada una de las fases, en las que las fases de acumulación de tensión y de arrepentimiento progresivamente aparecerán con una duración menor, hasta el punto en que la fase de arrepentimiento llegue a desaparecer, convirtiéndose la relación en una fase de explosión continua.

Por lo tanto, si pretendemos combatir, eliminar y deslegitimar la violencia de género, resulta fundamental tomar consciencia y analizar el significado de este tipo de violencia, de las características que definen cada acto violento, y las fases en las que se manifiesta.

Estos aspectos permitirán avanzar hacia una mayor concienciación de que no se trata de un problema aislado, hacia la identificación de si estás siendo víctima de malos tratos y prevenir posibles situaciones de violencia en futuras relaciones de pareja.

Bibliografía:

Andrés-Pueyo, A. (2009). La predicción de la violencia contra la pareja. En E. Echeburúa, J. Fernández-Montalvo y P. Corral (Eds.): Predicción del riesgo de homicidio y violencia grave en la relación de pareja. Instrumentos de evaluación del riesgo y adopción de medidas de protección (pp. 21-53). Valencia: Centro Reina Sofía.

Bosch, E., Ferrer, V., & Alzamora, A. (2006). El Laberinto Patriarcal: Reflexiones Teórico-Prácticas Sobre la Violencia Contra Las Mujeres. .Barcelona: Anthropos, Editorial del Hombre.

Delgado, C. (2008). 70 Respuestas desde la psicología. En Caja Duero (Eds.). 161 respuestas sobre la violencia de género. (pp.31-64). Salamanca: Globalia Artes Gráficas.

Walker, L.E. (1979). The battered woman. New York: Harper & Row.

Photo Credit: Violencia de género via Shutterstock

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Eva Cabrero

Eva Cabrero

Licenciada en Psicología.Máster Dirección de Recursos Humanos y Prevención de Riesgos Laborales. Máster Internacional Psicología Forense. Máster en Estudios Interdisciplinares de Género.

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