Proteger tu autoestima y tu valor personal en internet

autoestima

Internet es una ventana al mundo que en ocasiones, al utilizarla, nos hace pensar que es otro mundo. ¿Cómo? Sí, a veces perdemos de vista que toda la información e interacción que se da en internet es sólo una magnificación de lo que ocurre en la vida real. Internet no es una dimensión alternativa, es otro espacio en que las personas manifestamos quiénes somos y qué pensamos. Sólo que al hacerlo detrás de una pantalla, a veces exponemos nuestras opiniones sin filtro alguno y ello puede crear avalanchas de reacciones que a su vez provoquen sentimientos encontrados en nosotros mismos.

Opiniones con eco infinito

El simple hecho de dar nuestra opinión en un “espacio” virtual abierto a la participación pública, sea en redes sociales, en foros o en comentarios en blogs puede ser una apuesta arriesgada. El foro es demasiado amplio: el eco en internet puede ser prácticamente infinito. Y como resulta evidente, hay muchas personas que tendrán una opinión diferente, e incluso opuesta a la nuestra. Ello ocurriría en una conversación común y corriente con conocidos o vecinos. Sólo que en internet la respuesta puede ser avasallante. Puede haber una re-difusión de nuestra opinión, puede haber personas que hagan capturas de pantalla… la repetición de lo que dijimos y las ideas opuestas pueden reverberar de forma que realmente nos afecte. Podemos llegar a sentirnos minimizados ante la enorme respuesta negativa de un pequeño comentario que realizamos casi sin pensar.

Es por ello que hay que protegerse de alguna forma. Poder poner una especie de barrera psicológica que nos permita disfrutar del torrente de información que puede encontrarse en internet, opinar, hacer amistades, recorrer la web…sin poner en riesgo nuestro estado de ánimo y sobre todo, nuestra autoestima.

Protección básica de nuestra intimidad

Una buena forma es la más básica: ser discreto. No exponer en un foro público nuestras opiniones más íntimas. Reservar ese tipo de anécdotas e historias para nuestras personas más queridas, en otro tipo de espacios. Ello no quiere decir que dejemos del todo de verter opiniones y expresar lo que pensamos: sólo no aquello que está en nuestro fuero más íntimo. Es lo mismo que sucede cuando compartimos imágenes y fotografías: en el momento en que las publicamos así sea en un círculo pequeño de amistades, éstas pueden escapar de nuestro control y difundirse por el resto de la web y quizá hacernos daño en algún momento dado. Nuevamente, la mejor estrategia de defensa es seleccionar qué fotografías y con quiénes queremos compartirlas.

Para muchas personas, sobre todo para quienes viven lejos de casa, internet es la única forma de compartir fotografías e historias con sus seres queridos. Para otros, la oportunidad de compartir cosas hermosas que han visto, momentos valiosos, ideas, sentimientos, porque en la vida cotidiana quizá creen que no tienen con quién compartirlos.

Siempre que recordemos esta dimensión magnificada, el gran alcance que tiene cada cosa publicada y la ilusión de anonimato que permite que perdamos la barrera de la educación que tenemos cuando hablamos cara a cara, será más fácil proteger nuestra integridad y nuestra autoestima mientras navegamos por este océano llamado internet.

Photo Credit: Jóvenes y Redes Sociales via Shutterstock

The following two tabs change content below.
Carla Martinez

Carla Martinez

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *