Poliamor: Amar a más de una persona

poliamor

El poliamor no es algo nuevo, se trata de un concepto que fue acuñado a principios de los 90, se inició como un movimiento social que defendía y ofrecía una nueva forma de relacionarse. Las personas implicadas en este movimiento (“poliamoristas”) consideran que se puede amar a más de una persona, y que el amor no está restringido a solo un individuo con quien compartir sus vidas.

Ancestralmente, tal y como nos muestra la antropología, el ser humano en su naturaleza es polígamo. La monogamia es un producto social que hemos adquirido independientemente de nuestros impulsos, nuestros más profundos deseos y nuestra condición más primitiva. ¿Por qué hemos renunciado a nuestra naturaleza polígama?

Este tipo de relación tiene sentido en muchas sociedades, sobre todo de Ásia y África. Nuestra sociedad occidental se rige por los principios de la monogamia, y de forma encubierta sucumbimos en muchas ocasiones a los amantes, satisfaciendo estas necesidades no permitidas socialmente. Esto tiene sentido en una sociedad restrictiva y especialmente dada a la represión de las emociones y los instintos.

Las personas poliamoristas presentan además la poligamia como una opción alternativa a lo socialmente establecido. Queriendo vivir así algo que a estas personas les funciona independientemente de cómo hayan sido educadas, y los mensajes que hayan recibido sobre cómo han de ser las relaciones sentimentales.

La filosofía del poliamor

En sus ideas y filosofía de vida, las personas poliamoristas entienden que amar a más de una persona y convivir junto a más de una persona no implica querer a una menos que a la otra. El amor es una energía ilimitada, por lo general limitamos y restringimos ese amor a un ideal de persona perfecta, capaz de satisfacer y cubrir nuestras necesidades, aunque luego la realidad sea bien distinta.

Las personas que aplican esta filosofía en sus vidas pretenden eliminar la necesidad de la posesión y del amor romántico que nos ata a una única persona, aunque luego aparezcan infidelidades y formas poco saludables de relacionarse.

Relacionarse desde la perspectiva del poliamor requiere, sin duda, un gran trabajo interno, en el que despojarse de las ideas y los mensajes que hemos adquirido sin cuestionamiento ninguno. Las personas que deciden relacionarse de esta forma, congenian la necesidad de mantener un apego seguro con la necesidad natural de experimentar sexualmente y amar a más de una persona.

¿Existen los celos en el poliamor?

Cuando conocemos los fundamentos y la filosofía del poliamor, una pregunta que resulta inevitable hacerse es: ¿qué hacen las personas poliamoristas para no sentir celos? Pues bien, esto más bien tiene que ver con cada persona que conforma este tipo de relaciones, puesto que no todas las relaciones basadas en el poliamor son iguales.

Una persona implicada en una relación de poliamor no significa que no tenga dudas, miedos, inseguridades, etc., simplemente es una persona como cualquier otra que necesita de atención, ser querida y reconocida.

Los celos en este tipo de relaciones se sobrellevan a través de la comunicación, (como en cualquier otra relación), hablando con quien se sienten así, sobre por qué se sienten así, y cómo poder resolverlo. Quienes practican este modo de relacionarse saben de la especial importancia que tiene establecer ciertos acuerdos, y por lo general suelen estar más abiertos a resolver estas dificultades, al practicar un amor con menos restricciones y represiones.

Los celos y las dificultades aparecen como en cualquier otra relación, aunque este tipo de personas tienen una especial apertura para indagar en sus sensaciones y llegar a acuerdos, que no dependan de los chantajes emocionales y de la manipulación.

La sociedad ante el poliamor

Actualmente esta opción de amar y relacionarse es poco conocida y minoritaria, es por ello por lo que este conjunto de personas se sienten aisladas y poco comprendidas, en una sociedad que educa y ofrece un mayor valor a las relaciones románticas de pareja. El poliamor no es una opción fácil ante un contexto que invita a la culpabilidad si te sales de lo establecido.

La mayor parte de estas relaciones se mantienen en secreto, solo pudiéndolo contar a las personas de más confianza, cercanas e íntimas. Reconocer socialmente este tipo de relación sentimental supone, generalmente por desgracia, un rechazo y discriminación debido a la incomprensión.

Se han realizado diversas investigaciones científicas acerca de las relaciones no convencionales, en las que se incluye el poliamor. Estas investigaciones nos muestran como las creencias que tenemos sobre este tipo de relaciones como: que son menos estables, más conflictivas, poco saludables, y son una estructura familiar que afecta negativamente al desarrollo psicológico de los niños. Son ideas totalmente infundadas que carecen de objetividad.

En el desconocimiento y falta de entendimiento reside el rechazo ante las personas que han decidido relacionarse a través del poliamor. Esta opción es tan respetable y digna como otra cualquiera que se base en el respeto y la confianza; si somos capaces de comprender esto, dejaremos de dañar y culpabilizar a las personas que deciden por propia voluntad relacionarse y amar de una forma distinta a lo establecido socialmente.

Photo Credit: Trio via Shutterstock

The following two tabs change content below.
Rafa Aragón
Autor/Redactor del blog Psiqueviva.com. Psicólogo y sexólogo con número de colegiado: AO09281. Ilusionado y entusiasta por transmitir conocimientos sobre psicología, así como de promover hábitos saludables a través de las ciencias de la salud en general.
Rafa Aragón

Últimos posts de Rafa Aragón (Ver todos)

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *