Nomofobia: Miedo a salir de casa sin el móvil

nomofobia

Los medios de comunicación han evolucionado en las últimas décadas de manera exponencial, ofreciendo un gran abanico de posibilidades a los usuarios y consumidores. La mayoría de la gente ya no concebimos nuestro día a día sin un ordenador, una tableta, o un móvil con conexión a Internet. Creamos perfiles en redes sociales, compartimos fotos o utilizamos varias aplicaciones para buscar trabajo, encontrar piso, comprar y vender cosas, colgar fotos y compartir archivos, etc.

Las nuevas tecnologías nos facilitan la vida en muchos niveles ya que nos permiten acortar distancias o incrementar eficiencia y rapidez en investigaciones y comunicación, pero nos la complican en muchos otros.

Se ha comenzado a crear un miedo irracional cuando no se dispone de un móvil, cuando no se tiene conexión a Internet ni señal y cuando no se puede acceder a ningún tipo de información en línea.

La nomofobia es un término que describe el miedo a salir de casa sin el móvil. Se caracteriza por un nerviosismo creciente, angustia, sensación de soledad y de estar ilocalizable cuando no se lleva un móvil. Aunque aún no es considerada una enfermedad, es una realidad cada vez más presente en nuestra sociedad, que retrata una relación de dependencia patológica con el objeto tecnológico.

Pocos de nosotros nos consideramos adictos al móvil o a las redes sociales, pero sabemos que:

  • Cada persona consulta su aparato entre 34 y 150 veces al día, no sólo para consultar correo o mensajes, sino incluso cuando el móvil no muestra ningún aviso o notificación pendiente.
  • Hay gente que prefiere interactuar a través del móvil que con la persona con la que se encuentran en ese momento, llegando a considerar amigos reales a personas con las que únicamente se interactúa a través de la red social.
  • Muchas veces se busca en la conexión a Internet aliviar un malestar emocional.
  • La dependencia del móvil lleva a alguna gente a ser incapaces de bloquear o no contestar una llamada o responder un mensaje en lugares o circunstancias inadecuadas o donde está prohibido su uso.
  • La forma en que se manipula el dispositivo o se “chatea” a través de las redes puede llegar a alterar la manera de llevar a cabo las conversaciones y las relaciones sociales.
  • La mayoría de accidentes de tránsito están producidos por descuidos. Entre estas distracciones la utilización de móvil mientras se está conduciendo se peligrosamente frecuente.

La adicción puede llegar a ser grave y puede provocar:

  • Ansiedad y estrés: necesidad de tener siempre el móvil cerca, incluso durante las horas de sueño. Se realizan consultas de manera repetitiva e impulsiva, aunque se esté haciendo otra cosa.
  • Aislamiento: el hecho de quedarse sin conexión supone un problema para la persona.

  • Dependencia: vivir permanentemente conectado e informado de todo, ser el primero en publicar lo que se piensa, compartir todo lo que pasa. El número de amigos y seguidores pasa a ser una obsesión y siempre está pendiente del “like”.
  • Construcción de una nueva identidad completamente digital.
  • Afectaciones en la calidad del sueño

Recordemos que las nuevas tecnologías nos deberían aportar mejoras en la calidad de vida, deberían hacernos ganar en flexibilidad y en muchas otras cosas. En ocasiones, sin embargo, cada vez más nos invaden momentos de descanso y ocio, restando libertad al individuo, que vive con la sensación de tener que estar permanentemente conectado y disponible.

Acabamos estando muy conectados y poco comunicados. Realizamos comunicaciones superficiales “de cara a la galería” con muchos conocidos, pero con pocos amigos. Nos acercamos a los que están más lejos y nos alejamos de los que tenemos cerca.

Conectados permanentemente, pero en definitiva, sólos.

Photo Credit: Chica adicta al móvil via Shutterstock

The following two tabs change content below.
Lidia Albareda

Lidia Albareda

Grado en psicologia por la Universidad Oberta de Catalunya. Curso de primeros auxilios psicologicos Master en Psicologia infantil y juvenil. Master en Psicologia General Sanitaria Colegiada num 24.180
No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *