Cómo influye el paro en nuestro estado de ánimo

hombre desempleado

Desgraciadamente , la situación de crisis que vivimos en España desde hace ya algunos años, ha hecho que a las personas que tienen trabajo, se las considere como afortunados.

La situación no deja indiferente a nadie. No solo son víctimas los jóvenes que buscan su primer empleo, sino también las personas mayores de cuarenta años a las que tal parece, la sociedad considera inservibles o poco productivas para el mercado laboral.

En el caso de los jóvenes, cada vez es más frecuente que las empresas pidan más y más  experiencia en el sector de ocupación al que pertenece cada persona. Sin embargo, esta experiencia es algo que está al alcance de muy pocos, pues la situación no ha permitido que se produzcan grandes cambios en relación al ámbito laboral.

En la actualidad, cada vez son más los jóvenes que sienten que se les exige mucho a nivel académico sin que nada ni nadie les pueda aportar la suficiente seguridad, de que el día de mañana encontrarán un trabajo que se adapte a sus expectativas.

En relación a lo que quiero plasmar en este artículo, considero de especial relevancia una investigación que tuve el placer de poder leer hace algunos meses atrás,  y que relata muy bien cómo  los efectos del paro afectan a ambos sexos en ciertas dimensiones que conforman el constructo de la personalidad del ser humano.

Esta investigación, fue realizada en Reino Unido por un grupo de expertos de la universidad de Stirling, en ella se ha indagado en los efectos que puede tener para la personalidad del individuo encontrarse en una situación de desempleo prolongada en el tiempo.  Según ciertos apuntes, el daño psicológico es mucho más grave de lo que se pensaba en un primer momento.

A pesar, de que la personalidad se considera un constructo estable a lo largo del tiempo, este estudio ha confirmado que el desempleo trae consigo un arduo cambio en los rasgos que hasta el momento se habían considerado inamovibles. Se ha visto, que  tiene lugar una importante reducción en los niveles de extraversión, amabilidad, conciencia […]

Las personas que están en paro poco a poco van perdiendo la motivación, se vuelven progresivamente menos consideradas y simpáticas y la curiosidad que antes mostraban por el mundo en general va descendiendo notablemente a media que pasa el tiempo. Obviamente, cuanto más persiste la situación de desempleo, más se agravan dichos rasgos y peores estragos causa en la persona.

El estudio

Estas conclusiones, surgieron del estudio que realizaron los expertos utilizando para ello una muestra conformada por adultos tanto del género femenino como masculino, a los que se les pidió que rellenaran un cuestionario estándar.

De todas las personas que se ofrecieron a participar en el estudio, se seleccionó un porcentaje que equivalía a sujetos que llevaban en situación de desempleo de uno a cuatro años. Por otro lado, se estudió también a un grupo de individuos que llevaban en paro menos de un año, pero que habían podido conseguir trabajo  después de este periodo.

Los resultados de esto, mostraron que en lo que respecta al género femenino cada año que la mujer pasaba en paro, se producía una considerable disminución de la amabilidad con los demás.  Por lo que respecta a los hombres que se encontraban en la misma situación, el rasgo de amabilidad iba aumentado de manera progresiva , pero cuando pasaban dos años procedía a descender de manera totalmente significativa.

mujer desempleada

Por tanto, los resultados de esta investigación, de alguna manera han permitido desmontar antiguas teorías que defendían la idea de que la personalidad es un constructo totalmente estable en la persona cuando esta llega a una determinada edad.  No obstante, se ha podido comprobar que situaciones y el efecto de factores externos, en este caso el desempleo, pueden tener graves efectos en nuestra forma de ser.

Lo que se puede concluir más o menos con todo esto, es que el desempleo que acecha a nuestra sociedad actualmente está causando muchos problemas pero no solo de índole económica como habitualmente señalan todos los medios de comunicación.  Las consecuencias de esta crisis económica, va mucho más allá afectando a nuestro lado emocional.

Teniendo en cuenta eso, resultaría muy recomendable desde el punto de vista psicológico, que todas las personas que se encuentran en dicha situación, no se den por vencidos y no permitan que su ánimo vaya decayendo progresivamente. Es de crucial importancia ante todo, mantener la esperanza en la vida.

Entiendo, que a veces en determinadas circunstancias, pueda resultar extremadamente difícil o complicado mantener la fe y la ilusión así como también la confianza en que las cosas puedan salir bien; todo este cúmulo de sensaciones a veces, puede ir acompañado de una especie de rabia y ansiedad; ambas emociones no son del todo negativas para nosotros, pues de alguna manera actúan como “alfileres que nos pinchan”  para obligarnos a saltar y que vayamos en busca de lo que queremos.

Desgraciadamente, otras muchas veces, ambos sentimientos de rabia y ansiedad se transforman en frustración, desesperación o abatimiento. Emociones  muy desagradables para la persona que las experimenta.

Caso Real

Para ponernos un poquito más en situación y empatizar algo más con las personas que viven o han vivido durante largo tiempo está problemática, a continuación, contaré un caso que guarda mucha relación con todo lo que hemos visto en este artículo hasta el momento.

O.G.M es un  joven que hace ya algunos años, terminó la carrera de periodismo cuando aún todavía en España estaba vigente el plan de licenciatura. Fue mucho esfuerzo tanto de él mismo como de sus padres para poder acceder a la carrera, ya que se trataba de una familia muy humilde.

De siempre le había encantado estar informado de todo lo que acontecía en la sociedad, y desde muy pequeño, soñaba con ser como los periodistas que salían en la televisión. Por eso, durante el tiempo que duraron sus estudios (5 años en ese entonces), se esforzó mucho por no decepcionarse ni a él mismo ni a sus padres.

Algunos años después, O.G.M , había logrado su sueño y se graduó con muy buenas notas. Poco tiempo después de haber acabado en la universidad, encontró trabajo como periodista en el ayuntamiento de un municipio próximo. Trabajó durante algunos meses, pero tiempo después las cosas empezaron a complicarse y le despidieron.  El joven, quedó en el paro.

No obstante, aún él contaba con esperanzas para buscar otro nuevo empleo, incluso llegó a albergar la ilusión de poder conseguir mejores condiciones de las que había gozado hasta el momento.  Pero poco a poco el tiempo fue pasando, y con él la frustración del joven iba en haciéndose más notable; su autoestima bajaba y cada vez eran menos las ganas que tenía de salir a buscar trabajo.

Actualmente, el joven sigue en el paro y presenta un cuadro de depresión muy fuerte acaecido por el desempleo.  Su falta de socialización, relación con sus iguales y confianza en la sociedad, han hecho que el chico se haya visto obligado a recurrir a un tratamiento psiquiátrico y psicológico que le permita volver a recuperar la confianza en sí mismo y por ende las ilusiones y aspiraciones hasta el momento perdidas.

Recomendaciones

A continuación, voy a citar una serie de recomendaciones a seguir  en caso de situación de desempleo, con el objetivo de que el proceso de búsqueda y de espera sea lo más llevadero posible.

  • Lo primero que se tiene que hacer es aceptar la situación con normalidad, no culparnos a nosotros mismos por no tener trabajo, pues eso no nos servirá para nada útil salvo para perjudicar a nuestra autoestima y estado anímico.
  • En ocasiones, cuando estamos sometidos a altos niveles de estrés, puede resultar muy útil realizar ejercicio físico (natación, futting, yoga, pilates…); con el deporte, nuestro cuerpo libera una hormona llamada endorfina que es la encargada de liberar nuestro dolor emocional. De tal manera, que ¿por qué no probar?.

natacion

  • El voluntariado en instituciones, hospitales, fundaciones, asociaciones o ONG’s también puede ser una buena opción. Son muchas las personas a las que podemos ayudar con solo nuestra presencia. Al mismo tiempo, el dedicar nuestro tiempo a una buena causa, tendrá efectos muy positivos para nuestra autoestima al sentirnos útiles.

  • Si ves que la situación es demasiado pesada para sobrellevarla tú solo/a, no dudes en pedir ayuda. Recuerda que tener la capacidad de pedir ayuda cuando la precisamos, es un gran acto de valentía y reconocimiento para con nosotros mismos.
  • No te aísles, ten presente que el aislamiento y la soledad nunca son buenos consejeros de cara a resolver problemas. Evita quedarte encerrado/a en tus propios pensamientos y sal con tus amigos, familiares […] Ten presente que tú no tienes culpa alguna de la situación de crisis, repítete a ti mismo que tú has hecho todo lo que estaba al alcance de tu mano. Y lo más importante, no te distancies de las personas que te quieren por sentirte inferior a ellos; nadie es inferior a nadie, todos somos únicos y después de la tormenta siempre viene la calma.
  • Aprovecha la situación de desempleo para ampliar tu formación; toma cursos, asiste a seminarios, conferencias… Es muy probable que acudiendo a eventos de este tipo conozcas gente nueva. Y nunca se sabe donde puede aguardar una oportunidad.
  • Aprovecha el tiempo para leer, a veces la lectura es una especie de terapia que ayuda a evadirse de la realidad durante algunas horas. Y Sin duda alguna eso tiene muchos beneficios para la salud, pues se reduce considerablemente el nivel de ansiedad y preocupación.

Biblioterapía

Aquí os dejo algunos libros recomendados para afrontar el problema del desempleo y la búsqueda de trabajo de la mejor manera posible.

  • El camaleón: Guía para superar con éxito los procesos de selección.
  • Superar el desempleo en familia.
  • Toma un café contigo mismo de Walter Dresel.
  • Claves para mantener la autoestima de los desempleados.

 Así que … ¡Manos a la obra!

Photo Credit: Hombre desempleado via Shutterstock

Photo Credit: Mujer desempleada via Shutterstock

Photo Credit: Chica nadando via Shuttersock

The following two tabs change content below.
Diana Rubio
Técnico en Integración Social desde el año 2012 por el IES Julio Verne de Leganés. Psicóloga por la UNED

Comentarios

  1. Magda dice

    Hola Diana. Llevo más dé un año sin empleo es muy triste y desesperante ver que las empresas no aceptan a personas mayores se 40. Estoy por cumplir 46, me doy cuenta como poco a poco estoy cayendo en depresión; y más porque no tengo una carrera académica concluida . Hoy en día no se en que emplearme. Gracias. Saludos!!

  2. dice

    Interesante el estudio comentado. Y muy preocupantes las consecuencias que puede tener para una persona la situación de desempleo, especialmente en los casos en que se alarga mucho en el tiempo.

    • Diana Rubio dice

      Desde luego que si Sara.
      Esperemos que la situación económica mejore de ahora en adelante.
      Por que los efectos que tiene ocultos la crisis y de los que no todo el mundo habla son realmente peligrosos.

      Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *