Desempleo y depresión

desempleo y depresión

Ricardo (nombre ficticio) está casado y tiene un hijo de ocho años. Hace más de un año que perdió el empleo. Trabajaba en una gran multinacional y los viajes y las reuniones eran una parte importante de su trabajo.

Gozaba de un buen sueldo que le permitía a él y a su familia disfrutar de cierto estatus. Ricardo solía ser el alma de las fiestas que habitualmente organizaba en su casa con sus amigos. Con éstos, solía salir a pescar, actividad con la que disfrutaba mucho. También era una persona que se cuidaba bastante. Habitualmente iba al gimnasio y salía a correr con un grupo de vecinos tres días por semana. Con su familia, era frecuente verlos realizando excursiones por la sierra o realizando actividades conjuntas con otras familias.

Sin embargo, desde que perdió el empleo, Ricardo se ha sumido en una profunda tristeza. Ya no es el que era. Ya casi no sale de casa. Las actividades que antes realizaba, ahora las evita. No le gusta que la gente le pregunte “¿qué tal estás?”. Dice que se siente “un inútil”, además de desesperanzado por el futuro.

Como ha tenido que cambiar de vivienda a causa de la notable reducción de sus ingresos, se ha visto obligado a irse a vivir, él y su familia, a un apartamento más modesto. Desde entonces, no ha vuelto a organizar ninguna cena en casa con sus amigos o familiares. Dice que le da “vergüenza que le vean en ésta situación”. Su mujer está preocupada por Ricardo y su estado anímico tan lamentable. Ha ganado peso a causa de su bajo nivel de actividad. Piensa que “su hijo debería sentirse orgulloso de su padre pero, en ésta situación en la que me encuentro…qué va a pensar de mí”

El relato ilustra una situación que por desgracia es muy frecuente en el contexto que estamos viviendo: el drama del paro ha golpeado a muchas personas en los últimos años. No todas lo viven de igual manera, pero lo más frecuente es que afecte negativamente a la persona. La ansiedad y la depresión son los trastornos que con más frecuencia puede sufrir una persona que ha perdido su empleo. Mediante las herramientas que nos proporciona la psicología se puede paliar el estado depresivo (que como en el relato, está afectando a nuestro protagonista) y devolver a la persona al nivel previo de funcionamiento afectivo anterior. ¿ pero cómo?…

1. A nivel cognitivo 

Son habituales los pensamientos catastróficos, de inutilidad, de desesperación, etc. que provoca el sentimiento depresivo del sujeto. Desde la psicología se deberá crear el marco adecuado para que la persona pueda desarrollar patrones cognoscitivos saludables y unas creencias sobre uno mismo y el mundo, más racionales y positivas, que contribuyan a paliar los síntomas de la depresión. En definitiva, se deberá cuestionar los patrones de pensamiento depresivo y sustituirlos por otros pensamientos basados en la realidad.

“Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos” (Buda) 

2. A nivel conductual

La reducción de la actividad de todo tipo, suele ser un síntoma central en la depresión. El objetivo pasa por ayudar a la persona a activarse de una forma gradual, para que aumente la probabilidad de que su conducta sea reforzada positivamente.

Cuando la persona se siente deprimida se aparta de la realidad que le rodea (como en el relato, disminución de los contactos sociales), hace menos cosas y se siente más deprimida. El impulso primario en el trastorno depresivo es no actuar, huir, evitar la actividad. La máxima de la “activación conductual” es: ayudar a la persona a cambiar lo que hacen (en el caso de Ricardo, estar todo el día en casa sin hacer nada) para cambiar cómo se sienten (estado de ánimo depresivo). Es preciso animar al paciente a que haga cosas para sentirse progresivamente mejor, no esperar a sentirse bien, para hacer cosas.

“La actividad es lo que hace feliz al hombre” (Goethe )

3. Potenciar la autoestima

Enseñar a la persona a confiar más en sus capacidades, asumiendo una mayor responsabilidad en sus actividades diarias. Es necesario ayudar a la persona deprimida a identificar sus creencias distorsionadas y negativas sobre sí mismo y cambiarlas por otras más ajustadas a la realidad.

Finalmente y de manera complementaria a todo lo dicho, será preciso fomentar ciertas estrategias como: hacer ejercicio físico, centrarse menos en el interior, tener una mayor implicación social, etc.

“No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera” (Proverbio chino)

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Julián Illán
Psicólogo e ilustrador. Creador de la web de psicología donpsico.es
Julián Illán

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Comentarios

  1. Inma dice

    Desde el punto de vista de quien se enfrenta solo a esa situación, con importantes cargas familiares y escasas o nulas perspectivas de encontrar empleo, me parece utópico pensar que podrá aceptar tan buenas recomendaciones.
    Llega un momento en que la lucha por uno mismo y los suyos agota todas tus fuerzas al no ver ninguna luz.

  2. Vero Costa dice

    Mi esposo se quedó sin empleo hace tres años. Desde entonces se ha encerrado en sí mismo, aunque no lo quiera admitir. Es decir, ha comenzado microemprendimientos pero ante el primer fracaso ha bajado los brazos, reforzando su actitud negativa natural. Es como si el mundo se hubiera detenido para él. Subsistimos gracias a mi empleo como docente doble jornada, y nos alcanza para vivir. Pero me preocupan tantas cosas! Su falta total de autoestima, la imagen que nuestros hijos adolescentes van formando de su papá, nuestra relación quebrada…
    No sé cuánto tiempo más voy a resistir junto a él. Es muy difícil querer ayudar a quien está convencido que no hay solución para su vida.

  3. dice

    Mi esposo eso fue lo que le paso y por mas que te propongas cambiar los pensamientos de la persona que te contagias y que te cansas. Y bienen los reproches las culpas y es dificil lograrlo. Hoy en dia esta un poco mas tranquilo pero me duele verlo tan pensativo y callado. Yo creo que ya me enferme mas yo pero logro buscar refujio de el amor a mis hijos. Y por ellos surjo de los escombros. Gracias.Me Gusto mucho su information.

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