Con la suegra hemos topado: Estereotipos y prejuicios

suegra

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué casi siempre existe esa mala relación entre suegras y nueras? O ¿por qué las suegras casi siempre ven con malos ojos a las mujeres que eligen sus hijos?

Bien, algunos de estos casos son el fruto de los llamados estereotipos y prejuicios que a lo largo de la historia se han ido fraguando y asentando en nuestra sociedad; y otros simplemente, responden a la naturaleza del ser humano.

En la película “la madre del novio”, es un claro de ejemplo de lo que a estereotipos se refiere. La persona con estereotipos muy arraigados, es poco probable que discrepe de su estimada creencia por muchos datos o evidencias que se le ofrezcan. Todos, tenemos ciertos grados de prejuicios, ya sea de raza, sexo, ideología política o religiosa e incluso con las comidas.

Si yo os dijera que considero a mi suegra como una segunda madre, ¿qué opinaríais? O, ¿si por el contrario dijera de ella que es una bruja?; muchos de vosotros, os extrañaríais de la buena relación y otros confirmarías vuestras creencias de que “todas las suegras son unas brujas”.

Ese proceso, es lo que llamamos ESTEREOTIPAR; es decir, generalizar las características de alguien a todo un colectivo; un estereotipo, es una creencia que se usa para etiquetar y clasificar, y normalmente de manera negativa. Se trata de un componente cognitivo.

La mayor parte de nosotros, tiene una determinada imagen en su cabeza cuando escucha las palabras “suegra” “nuera” “familia política”… Los estereotipos, se forman a partir de rumores, sistemas de creencias erróneas o simplemente, se forman como una justificación de nuestros prejuicios y de nuestra crueldad. De este efecto de estereotipar, surgen otros fenómenos de la Psicología Social, como los prejuicios y las atribuciones.

Un prejuicio, es un conjunto de ideas basadas en estereotipos, se trata de una valoración negativa de un grupo o de una persona. Se pone en marcha el componente emocional. Esta necesidad de atribuir una causa que explique un comportamiento, es una tendencia del ser humano de ir más allá y muchas veces, erróneamente, la empleamos como una confirmación de nuestros prejuicios.

A lo largo de la Historia, se han llevado a cabo numerosos experimentos, donde se evidencia la existencia de estos fenómenos y sus efectos. Por citar alguno de ellos, destacaría el de la Muñeca de Clark donde se puso de manifiesto los efectos negativos de los estereotipos y la segregación racial en Estados Unidos.

Cuando tenemos creencias erróneas o estereotipadas sobre alguien, nuestra manera de comportarnos con esa persona condiciona su manera de actuar y por lo tanto, provoca el efecto en nosotros de corroborar nuestras creencias y reforzarlas así erróneamente.

De esta manera, surge la famosa “leyenda” de las malas relaciones entre suegras y nueras, ya que existen los estereotipos y prejuicios que nos hablan de cómo las nueras manipulamos a nuestros maridos en perjuicio de su madre, o las creencias de que cuando las madres ven a sus hijos varones más delgados, atribuyen esa delgadez, a las malas artes en la cocina de sus nueras…

Y aunque siempre existan casos contrarios a éstos, buscaremos aquéllos que refuercen nuestros estereotipos porque en “en el caso de las suegras y nueras, no hay excepciones que confirmen la regla, ¿o sí?”.

“Intentar educar a un fanático es como iluminar la pupila de un ojo: se contrae” (Oliver Wendell Holmes Jr)

Photo Credit: Suegra via Shutterstock

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Leticia Rodriguez
Psicóloga Sanitaria en consulta privada.Consultora de RRHH. Perito Psicóloga a nivel privado. E-mail: leticiarodriguezsanchez@gmail.com
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