12 + 1 cosas que le puedo pedir a mi terapeuta

terapeuta

Llevas un tiempo pensándolo. Sientes que hay algo ahí que no te está dejando avanzar en la vida, algo que te incomoda, a veces más a veces menos, quizá a temporadas, pero que no te deja ser feliz.

Has tratado de superar este problema por tu cuenta pero después de varios intentos no has sido capaz. Está claro que necesitas buscar a un profesional, alguien que te ayude con esta dificultad.

Así que de una vez por todas te has decidido y… ¡vas a empezar una terapia!

Si este es tu caso, enhorabuena, porque has dado un paso en la dirección adecuada.

Aunque muchas veces parece que uno debiera saber resolver por sí mismo los problemas emocionales, las dificultades psicológicas o los problemas de pareja, hay momentos en lo que lo más inteligente es consultar con un profesional que nos pueda echar una mano.

Pero una vez tomada la decisión, se nos plantea un segundo problema: ¿cómo elegir bien?

Aquí te dejo 12 + 1 ideas a tener en cuenta, cosas que le puedes pedir a tu futuro terapeuta (o quizá al actual) y que te van a ayudar a escoger la mejor opción.

¡Vamos allá!

Tienes derecho a pedir a tu terapeuta…

  • 1. Que esté formado y tenga experiencia en el problema que me ocupa. Y si no es así que me oriente adónde acudir.
  • 2. Que me haga sentir cómodo, escuchado y entendido en todo momento.
  • 3. Que no se asuste aunque le cuente cosas duras. Que sea capaz de contener mi angustia y mis preocupaciones.
  • 4. Que tenga paciencia si tardo un poco o me cuesta hablar de algunos temas. Que respete mi ritmo y me de permiso para no hablar de algo si no me encuentro aún preparado para hacerlo.
  • 5. Que no abra ninguna herida de mi vida si después no va a poder ayudarme a cerrarla.
  • 6. Que sea sincero siempre. Que no me diga cosas que no encajan con lo que verdaderamente está pensando porque lo notaré y me sentiré mal.
  • 7. Que me tenga informado en todo momento de cual es la ruta a seguir. Que me diga en qué punto de la terapia estamos, cuál es el siguiente paso, qué puedo esperar, y en cuanto tiempo…
  • 8. Que sea humilde y me derive a otro compañero si vemos que la terapia no avanza y piensa que otro profesional me puede ayudar mejor.
  • 9. Que me pueda contar también algunas cosas suyas, de su vida. Me gustará pensar que es una persona como yo que también lo ha pasado bien, mal, saber qué le gusta, si tiene familia…
  • 10. Que podamos tener momentos de humor, y de charla distendida en las terapias. Que no todo sea hablar de los problemas.
  • 11. Que sea cariñoso, aunque sea serio (una cosa no quita la otra).
  • 12. Que sea comprensivo si meto la pata o tengo alguna recaída.
  • 12 + 1. Que no alargue la terapia innecesariamente y que me deje probar a caminar solo, en cuanto piense que estoy listo para hacerlo.

Si tu terapeuta responde a estas características, ¡enhorabuena! puedo asegurarte que estarás en buena manos.

Y si no es así, una cosa importante y que a veces se nos olvida: Tenemos todo el derecho de cambiar. Aunque no lo creas, hay alguien ahí que está preparado justo en este momento para ayudarte con eso que te sucede. Tan solo es cuestión de insistir un poquito más.

Porque en terapia, como en el amor, no siempre se acierta a la primera…

Un saludo afectuoso y ¡feliz semana!

Photo Credit: Terapeuta via Shutterstock

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Psiquiatra y psicoterapeuta. Dirijo www.menteenpositivo.com donde comparto ideas prácticas sobre psicología y desarrollo personal y ofrezco consulta y terapia online por todo el mundo.

Comentarios

  1. Dario dice

    Hola, tengo 50 años y he comenzado terapia,voy por la tercera sesión , en esta última esruve 30 minutos extras , estaba muy interesante ,lo peculiar es que la psicóloga me contó algunas cosas suyas dd l ámbito laboral uveso mebprodujo una sensación de bienestar o de comodidad,me sentí bien de escucharla,eso nomas quería comentar. Siempre los leo con mucho interés,gracias

    • dice

      Gracias Darío por compartir tu experiencia! Muchos terapeutas son reacios a mostrar casi nada de su vida personal. Pero como tú comentas puede hacerte sentir bien saber algunas cosas. Nos acerca más y la relación terapéutica es más fuerte.
      Enhorabuena por dar el paso de pedir ayuda y te deseo lo mejor.

      Iñaki

  2. Ivonne Blanc dice

    Excelente artículo, muy útil para quienes quieren emprender el camino del auto-conocimiento.
    Creo que muchas de estas cuestiones aparecen en el momento de tomar la decisión por lo que, resulta muy valioso que “un otro” con formación las pueda reconocer y naturalizar.
    Saludos

  3. Eduardo dice

    Lamento opinar lo contrario que tu y estar de acuerdo con carmen. Creo que la información personal no debe entrar en ninguna terapia. Me ha llamado la atención en tu respuesta lo de servir de ejemplo. Esto me parece muy contraindicado presentarse como ejemplo. Seguramente soluciones que a una persona puedan serle útiles, soluciones intrapsíquicas me refiero, a otra no lo sean. Las soluciones de un terapeuta las realiza como persona y pueden no servir para otra persona. Obviamente soluciones prácticas no creo que se deban dar…a veces ni recomendar si no se está muy muy seguro de que son precisas.
    Creo que deberíamos tener cuidado con presentarnos como ejemplo o a terceras personas..puede aliviar en un principio pero si no se alcanza por parte del paciente puede ser muy contraproducente

    • dice

      Hola Eduardo, gracias por tu comentario. Sí, siempre me moví en esos parámetros respecto a la terapia. Nuca revelar nada personal, no aconsejar en ningún caso… Pero la experiencia me ha enseñado poco a poco que en esto, como en casi todas las cosas no hay blanco o negro.

      Ahora como ves, recomiendo que queda terapeuta busque su camino, siempre con el deseo de hacer lo mejor para sus pacientes, y pruebe diferentes formas de hacer, de relacionarse, de vivir la terapia.
      A veces los avances más sorprendentes se encuentran fuera de los caminos establecidos.

      Un fuerte abrazo Eduardo

  4. Carmen dice

    Me ha gustado mucho esta entrada, generalmente los artículos con esta temática suelen mostrar falta de formación. Pero debo añadir que no estoy nada de acuerdo con el punto 9, es importante que el paciente no sepa nada del profesional para que no le condicione en nada y sienta total libertad de hablar de cualquier cosa. Revelar información personal puede ser contraproducente.

    En cualquier caso, me ha gustado mucho el artículo especialmente los puntos 5, 6 y 10!

    • dice

      Hola Carmen, muchas gracias por tu comentario y feedback. Me alegro que te haya gustado el articulo.
      Sí, ese tema de que el terapeuta de información personal a un paciente ha sido siempre muy controvertido. La norma “oficial” derivada de la corriente psicoanalítica (no de otras) ha sido siempre la que tu mencionas, no desvelar nada. Pero esto tiene que ver más con el terapeuta y no con el paciente.

      Después de mucho tiempo haciendo terapia he comprobado que revelar algunos aspectos tuyos personales en las terapias, lejos de ser contraproducente, ayuda en el vínculo y la evolución del tratamiento.

      Por ejemplo, si el paciente está teniendo problemas con un hijo adolescente, saber que tú tienes hijos mayores que pasaron por esa etapa difícil puede ayudarle a sentir que le entiendes mejor y a escuchar más tus consejos al respecto.

      Lógicamente hablamos de información neutra o aspectos que tú tengas claros y superados en ti, y siempre pensando en que le va a servir como ejemplo o estímulo. En caso contrario lógicamente es mejor no decir nada.

      Bueno, espero que mi experiencia te sirva. Gracias de nuevo por tu comentario, y feliz día!

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