Cómo aprender a estudiar a solas

estudiar a solas

“Tengo que estudiar”, “tengo que estudiar”, “no tengo ganas de estudiar”. ¿Quién no ha dicho una y otra vez estas palabras? ¿Quién, ante una pila de apuntes, no se ha acabado desmoronando ante la incapacidad de concentrarse durante al menos una hora?

Además, hoy en día, con la gran cantidad de estímulos externos que tenemos, sobre todo con los móviles, las redes sociales y las aplicaciones, resulta casi imposible sentarse durante un buen rato a focalizarse sobre unos papeles garabateados.

Una buena iniciativa, si es que ya te resulta imposible ser mínimamente productivo, es optar por unas clases particulares que te ayuden a focalizar tu atención y tu memoria.

Sin embargo, todos hemos de ser capaces de estudiar a solas, de ser productivos por nuestra propia voluntad, pues cualquier cosa que nos propongamos hacer conllevará un tiempo de reflexión y ejecución. En definitiva: hemos de ser capaces de concentrarnos y llevar una tarea a cabo, sea estudiar o escribir un trabajo de veinte páginas. Ante ello, queremos darte una serie de consejos para que lo consigas:

Cómo aprender a estudiar a solas

Orden, organización y actitud positiva

Ordena tu zona de estudio, retira todo lo que no necesites de la mesa, pues ordenando tu entorno conseguirás que tu cabeza se ordene. Organiza tu habitación de manera que tengas a mano todo lo que necesitas, y por supuesto ¡deshazte de aquello que no!

Y no, el móvil no lo necesitas en ningún caso, pues solo conseguirás entretenerte una vez más con él. Además, y esto es muy importante, sé positivo; consigue que este proceso te motive, pues solo así conseguirás llegar a la siguiente fase con éxito.

Rutina y planificación diaria

Una vez que tu entorno está organizado, es el momento de que hagas de esta tarea un hábito. Para ello deberás establecer un horario diario y ceñirte a él, además de establecer objetivos y realizar una planificación diaria conforme avances por los apuntes en función del tiempo que tengas hasta el examen.

Lee y trabaja el texto

A la hora de enfrentarte a esa pila de papeles, lo ideal es que no empieces a memorizar enseguida, sino que trabajes el texto. Coge papel y lápiz (porque además te servirá para tener las manos ocupadas y no andar con la cabeza en las nubes) y empieza a leer el texto tranquilamente, a familiarizarte con él y a tomar algunos apuntes para sacar las primeras ideas en claro.

Haz tus propios apuntes y memoriza

Una vez trabajado el texto, es hora de que la tarea de estudiar tome sentido. Es decir, es hora de memorizar y preparar el examen. Para ello puedes hacer tus propios apuntes o trabajar sobre esquemas propios.

Repasa

Si has conseguido dominar la fase anterior, esta no te costará trabajo. Pues una vez memorizado y trabajado el texto no te será muy difícil repasarlo de cara a asentar los conocimientos y llevar el examen bien preparado.

¡Y listo! ¿Has aprobado?, ¿has conseguido establecer una rutina de estudio? Dicen que se necesitan 21 días para lograr que una tarea se convierta en un hábito, así que sé constante ¡y a por ello!

Photo Credit: Chica estudiando sóla via Shutterstock

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Elisabeth Torres
Periodista, redactora y correctora. Trabajo como freelance en diversos proyectos editoriales y publicaciones periódicas. Escribo y reviso. Siempre pendiente de que las palabras digan lo que quieren decir. Las faltas y las erratas no son una opción.
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