Cómo mejorar tus hormonas con tu pareja ideal

pareja ideal

Ésta es la historia de Alex y Susana y de cómo superaron sus problemas de salud y depresión por medio del “lenguaje corporal” (no es lo que piensas).

Dicen que la buena comunicación es la clave en las relaciones de pareja, y yo añadiría, que también en la salud.

¿Qué tienen en común los siguientes síntomas?

  • Dolores de cabeza y falta de concentración
  • Fatiga
  • Problemas de peso y digestivos
  • Dificultad para ganar músculo
  • Irritabilidad y cambios en el estado de ánimo

La respuesta es desregulación hormonal. Tus hormonas y neurotransmisores son los principales mensajeros del cuerpo. Estas pequeñas moléculas comunican a los órganos y tejidos del cuerpo las órdenes del cerebro, controlando desde la generación de energía (metabolismo), hasta el ciclo del sueño y la luminosidad de tu cabello. La salud es buena comunicación.

¿Estás cansado y ansioso? La solución real está más allá del café y los tranquilizantes. Lo que necesitas es entender cómo funciona el “lenguaje corporal”, qué factores protegen su delicado equilibrio y cuáles corrompen las señales y causan estragos en la salud.

Pero volviendo a nuestra pareja de tortolitos…

Una historia de amor y hormonas

Alex era un joven de 27 años que decidió volver al gimnasio después de ver la película 300 y, de una vez por todas, aumentar “volumen.” Después de 3 meses yendo al “gym” casi todos los días y de seguir una dieta hipercalórica no había ganado apenas fuerza ni peso.

Alex tenía un horario errático y salía mucho por las noches. La nutrición tampoco era lo suyo…comía mal y con poca regularidad, pero como siempre tenía “mucha energía” (dado su elevado cortisol) pensaba que estaba muy sano. Su vida era un constante “ir y venir” entre estudios, trabajo, redes sociales y familia.

Aunque no conseguía sus objetivos físicos, puesto que sufría (sin saberlo) de fatiga adrenal de fase I, al menos el gimnasio le ayudaba a olvidarse del estrés y las tensiones que tenía con sus padres.

Susana, por su parte, era una maestra que se había propuesto adelgazar “sí o sí.” Cargada de optimismo y bebidas estimulantes comenzó un programa para reducir las calorías y atacar la grasa con duras sesiones de “cardio” en el gimnasio.

Con frecuencia, Susana tenía síntomas de depresión. Ella pensaba que no era más que su baja autoestima por culpa de sus “kilos de más.” Aunque, en realidad, era su glándula tiroides la que causaba sus problemas metabólicos y de estado de ánimo.

Después de varios meses sin resultados, Susana estaba a punto de tirar la toalla porque pensaba que no tenía “suficiente disciplina”…Pero un día, a la salida del gimnasio, se encontró con Alex. Oooooh…l´amore. Las ganas por ir al gimnasio se vieron renovadas y unas cuantas semanas más tarde Alex y Susana empezaron a quedar con frecuencia para cenar e ir al cine.

Con el tiempo, su relación no sólo se había convertido en un noviazgo muy sólido, sino también (sin darse cuenta), en la solución a sus problemas de salud.

El poder de la comunicación hormonal

Alex ya no salía tanto por la noche y su ciclo circadiano se autorreguló. Como lo único que ahora ocupaba sus pensamientos era Susana, ya no tenía “espacio mental” para preocuparse de nada más y esta “meditación involuntaria” empezó a reactivar su sistema nervioso parasimpático con más frecuencia. Esto, a su vez, redujo la sobreproducción de cortisol diario fortaleciendo así sus glándulas adrenales. Todo ello hizo que sus hormonas anabolizantes (como la testosterona) empezasen a aumentar de forma natural.

Lo de Susana, por su parte, no era menos que “milagroso.” Con una renovada autoestima y confianza en su propia belleza, dejó de restringir calorías (algo que disminuye la actividad de la tiroides) y, en su lugar, se concentró en comer comida sana con regularidad. ¿Y sabes qué es lo que pasó? Algo inesperado…

Susana empezó a perder kilos (aunque realmente ya no le importaba) y sus episodios de cansancio y depresión desaparecieron. Gracias a sus nuevos hábitos de vida saludables, su hipotiroidismo subclínico había desaparecido.

Aunque no todos los días, Alex y Susana siguieron yendo al gimnasio con cierta regularidad (sí, una de esas parejas besuconas en público…). Resulta que el levantar peso con menos frecuencia, dormir más, comer alimentos nutritivos con regularidad y reducir su cortisol, Alex consiguió lo que ningún otro programa de internet (incluyendo “Cuerpo Espartano” y “Tabla de chocolate forever”) pudo hacer por él: aumentar su fuerza y volumen y mejorar su bienestar.

Alex y Susana siguen juntos a día de hoy. Planean dar la vuelta al mundo en su quinto aniversario y abrir un restaurante de comida biológica. Cuando surgen problemas, saben que la buena comunicación (y los hábitos saludables) es lo primero…

¿Sólo una historia más?

Podría haberte aburrido con una exposición fría de cómo las hormonas son la clave de tu vitalidad y hasta de tu cordura. Pero he preferido contarte la historia de Alex y Susana porque es una historia muy común y porque, además, ilustra perfectamente cómo ciertos hábitos “normales” en nuestra sociedad interfieren con el equilibrio hormonal y echan a perder nuestra salud.

Estar sano y disfrutar de un básico bienestar no tiene por qué ser complicado. De hecho, es algo relativamente simple. El problema es que hay demasiada información interesada que intenta convencernos que para tener un “buen” cuerpo hay que parecerse a “X” o adquirir el último “Y” que anuncia “Z.”

En realidad nuestra naturaleza es más agradecida y sencilla. Lo que debemos hacer es “quitarnos del medio”, deshacernos de las etiquetas e inseguridades que nos han implantado artificialmente y trabajar a favor del cuerpo, volviendo a los principios básicos evolutivos (nutrición, descanso, movimiento, relaciones, hidratación…etc.). Ésa es la epigenética saludable que tanto le gusta a nuestro cuerpo y que da los mejores resultados.

Conclusiones

Un gran porcentaje de la población sufre de problemas de comunicación, no sólo en sus relaciones interpersonales sino también en su salud. De hecho, se estima (según el Dr. James Wilson) que más del 50% de la población tiene problemas hormonales, desde hipotiroidismo y fatiga adrenal hasta menopausia precoz y exceso de estrógenos.

Esto se debe a que vivimos en un mundo con gran incoherencia evolutiva que tiende a confundir nuestras hormonas (las mensajeras del cuerpo) si no tomamos medidas proactivas para evitarlo.

Es importante conocer las leyes y ritmos naturales que sigue el cuerpo para no remar contra corriente y desarrollar el potencial físico y mental que mereces. Eso o echarte una novia que te “ponga en vereda”…

¿Qué puedes aprender de Alex y Susana?

Aquí tienes las claves más básicas para mejorar tus hormonas:

  • El descanso no es negociable. Duerme respetando el ciclo circadiano.
  • La calidad es importante, pero también la frecuencia. A menos que estés realmente sano, no hagas ayunos y come con regularidad. Empieza el día con un buen desayuno.
  • Disminuye el estrés mental en todas sus formas. Medita, haz yoga, vete al cine con tu novio/a…¡tú sabes que te relaja! Esto no es algo opcional. Tómate en serio tu esparcimiento y diversión.
  • Siente la energía de tu cuerpo. Si no “te apetece” ir al gimnasio o a la clase de Pilates porque tuviste un día agotador…escucha las sabias señales de tu cuerpo y no te juzgues. Él sabe qué te conviene más.
  • Que no te importe tanto lo que otros opinen sobre lo que haces o dejas de hacer (incluidos los más cercanos). No podemos dar gusto a todos, e intentarlo es una receta segura para aumentar el cortisol en nuestro día a día.

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Photo Credit: Pareja ideal via Shutterstock

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Guillermo Martín
Nutricionista funcional (FDN®) y mentor holístico (C.H.E.K.). Educa y escribe sobre salud integral en su blog www.saludestrategica.com
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