Cómo aumentar tus capacidades intelectuales con el ajedrez

capacidades intelectuales

Ajedrez y Psicología

Al saber que el ajedrez es musa para poetas, tinta para escritores, óleo color blanco y negro para pintores, actor protagónico para directores y objeto de estudio para las ciencias, es que considero importante que la psicología se vea en la necesidad continua de analizarlo.

Para escribir sobre ajedrez y psicología, me formulé la siguiente interrogante: ¿Por qué el ajedrez se vincularía específicamente con esta ciencia? Traté de brindar una respuesta visual y metafórica mediante la imagen de portada del artículo. Lo particular de la fotografía es el diseño de las uñas de la mano que guía la ficha del caballo, las cuales representarían distintas emociones.

Cualquier persona con conocimientos básicos en ajedrez puede deducir que el movimiento por efectuarse, es un movimiento en falso, pues bien, ¿Qué jugador profesional o no, puede idear una estrategia oportuna, cuando está siendo dominado por las emociones?

Por este motivo, es necesario al hablar de ajedrez hablar de mente, de procesos cognitivos, de inteligencia emocional, de personalidad, de estilo, de conducta no verbal, en fin, es necesario hablar de psicología.

La psicología del deporte, es definida por Weimberg & Gould, como aquel estudio científico de las personas y su conducta en el contexto del deporte. El psicólogo dedicado a esta rama, brinda asesoramiento a los jugadores, y a todos los agentes que intervienen en esta práctica.

El propósito es que las características psicológicas se conviertan en favorables para el desempeño del jugador. Para esto, es necesario trazar un punto de partida, por lo que el psicólogo analiza e identifica las variables psicológicas a potencializar en los jugadores.

La lucha ante el tablero de ajedrez pone en competencia a dos mentes, por lo que acorde a la psicología, es uno de los deportes que exige un mayor nivel de concentración y de dominio de emociones.

Lucha Ajedrez

Es así, que el ajedrecista, antes de ejecutar un movimiento pensará en las consecuencias de este juego individual, dándose lugar al diálogo interno, en donde la capacidad de visión sobre el adversario será un punto clave.

Pues bien, ya que tenemos a las piezas de ajedrez recostadas en el diván, y al tratarse de un juego sumamente individualista, se sugiere a los apasionados de este deporte efectuar una introspección, analizando la dinámica de sus partidas, su estilo de juego, las consideraciones psicológicas que inciden en el cumplimiento de sus estrategias y las causas de sus errores más frecuentes respecto al componente psicológico.

Ricardo Gullón, reconocido crítico literario y escritor, describe al ajedrez como aquel vicio solitario de dos en compañía. Reflexión que nos impulsa a analizar la intensa relación que se da entre ambos jugadores, especialmente porque esta relación no estará basada en el uso de la palabra ni en el contacto físico.

Esta confrontación directa del juego reúne distintos factores influyentes entre sí, como lo es la percepción que tenga el jugador tanto de sí mismo, como del oponente. En tal caso, al jugar con un rival que considere principiante o menos talentoso, existirá la tendencia a subestimarlo. Y al contrario, cuando se perciba al contrincante como superior a uno, se podría subestimar al propio ser.

Así mismo, el entender la conducta no verbal del oponente, servirá para poder interpretar intenciones en sus jugadas y anticiparse a estas. Así como el conocer la conducta no verbal propia durante el juego, influirá en el control de la misma, evitando que sea interpretada a favor del oponente.

La personalidad del ajedrecista, se verá reflejada en su estilo de juego. Esto quiere decir, que si conoces al jugador, será más fácil determinar la forma de juego que tendrá durante la partida.

Entonces, ¿Un jugador de ajedrez podría emplear la psicología como estrategia adicional en su partida? Por todo lo señalado anteriormente, considero que sí.

Por este motivo, históricamente el ajedrez ha sido fuente de investigación de diversos psicólogos. El psicopedagogo francés, Alfred Binet, en su incesante estudio sobre la mente humana descubrió el impacto positivo que ejerce la práctica de este deporte en la capacidad de memoria.

Del mismo modo, Sigmund Freud fue el primer psicoanalista en mencionar el juego de ajedrez, cuando en 1913 encontró similitudes entre los pasos requeridos para dominar este juego y las técnicas psicoanalíticas.

Freud y Ajedrez

Ernest Jones, experto ajedrecista y fiel discípulo de Freud, indicó sobre esta analogía que los aprendices de ajedrez llegan a descubrir que sólo es factible estudiar la apertura y el juego final. De tal modo podemos advertir que el psicoanalista y el ajedrecista aprenden de la práctica, siendo ambos “Psicoanálisis” y “Ajedrez” considerados como vías de expresión del arte.

Reuben Fine, uno de los mejores jugadores de los años 30, dejó los concursos internacionales y se convirtió en un reconocido psicoanalista. Dada la gran influencia de este deporte en su vida, en 1956, escribe el artículo “Observaciones psicoanalíticas respecto al ajedrez y los maestros ajedrecistas”, dando nuevamente un enfoque freudiano a este deporte hace mención a la influencia del Ego, la agresión y el narcisismo. Así mismo, en su Libro: “La psicología del jugador de ajedrez”, profundiza sobre las motivaciones inconscientes del jugador, considerando al ajedrez como una agresión intelectualizada.

En 1925, los psicólogos rusos, Djakow, Petrowski y Rudik estudiaron a los profesionales más exitosos del ajedrez, para determinar que los factores estimulados por este deporte, serían la memoria visual excepcional, la velocidad para calcular, el poder combinatorio, la concentración y el pensamiento lógico.

Ajedrez y Capacidades Intelectuales 

Siendo el cerebro un músculo, el ajedrez podría ser considerado como el gimnasio del mismo.

Al ser cada partida de ajedrez distinta a cualquier otra, este deporte representa el enigma de diversas acciones y circunstancias de la vida, desarrollando determinados procesos intelectuales entre sus jugadores. Investigaciones como la efectuada por Krogius (1972), señalan que procesos intelectuales como atención, memoria, concentración, creatividad y razonamiento, entre otros, se ven estimulados y potenciados por la práctica de dicha disciplina.

Por este motivo, se brinda un análisis sobre la influencia ejercida por el ajedrez en estas capacidades intelectuales:

Memoria

Para el ajedrecista, retener experiencias y conocimientos lo convierte en un jugador más competitivo. La reproducción de algo anteriormente aprendido en un partido de ajedrez, le permite al jugador desarrollar durante el partido las estrategias y movimientos ideales, así como también le ayuda a memorizar las posibles posiciones que su contrincante pudiese generar.

La práctica de este juego, estimula a la memoria sensorial, específicamente la icónica o visual. Así como también, a la memoria a corto plazo o memoria de trabajo, ya que es este procesamiento cognitivo el que permite el cumplimiento de tareas en las que interviene el razonamiento, la comprensión y la resolución de problemas.

Dentro de la memoria a corto plazo, el sistema que integra la información y la representa de modo visual, espacial, verbal y temporal (Hechos que ocurren en las jugadas del ajedrez), es el almacenamiento episódico.

El estudio elaborado por el doctor Robert Freidland, publicado en la revista: “The New England Journal of Medicine”, demostró que personas mayores de 75 años que habían practicado actividades como el ajedrez estaban mucho mejor preparadas para luchar contra el Alzheimer, la demencia y otras enfermedades mentales ocasionadas por deficiencias en la capacidad de memoria.

Atención y Concentración

Meza P. & Rodriguez, J. (2007), consideran que la concentración o atención selectiva es la persistencia de la atención sobre un objeto determinado. La atención capta cuantas informaciones vienen desde fuera o desde dentro del individuo y las gradúa con relación a su importancia.

Es esta jerarquía de priorizaciones, la que permite a los jugadores un mejor desenvolvimiento en sus estrategias. Siendo la concentración, una de las capacidades promovidas desde un inicio por este deporte.

Para optimizar el rendimiento es necesario que se consideren los factores que afectan estos procesos, tales como el interés y la motivación que se mantiene, el estado emocional y físico positivo, y el ambiente adecuado con pocos distractores.

Creatividad e Imaginación

Para el psicólogo, Papalia (2001), creatividad es aquella “Habilidad de ver las cosas bajo una nueva perspectiva e inventar luego soluciones nuevas, originales y eficaces”.

La creatividad es aquello que nos llena el cerebro de magia y nos permite plasmarla en acciones que nos hacen dueños de nuestros movimientos, y de las consecuencias de los mismos. Empleando esta capacidad, es que los jugadores pueden dar un giro a las situaciones de la partida, tal como lo recuerda la frase elaborada por James Mason, “Cada peón es potencialmente una reina”, la cual invita a reflexionar que son las mismas reglas del ajedrez, las que dan valor a la imaginación.

La imaginación creadora, surge cuando el ajedrecista debe imaginar posiciones distintas a las que ya existen en el tablero, y elaborar estrategias que le permitan alcanzarlas (hecho que ocurre, en cada movimiento). De esta premisa podemos deducir que el ajedrez estimula constantemente la capacidad de creatividad e imaginación. Además, trae consigo una positividad implícita.

El estilo personal de juego que cada uno de los ajedrecistas manifiesta, este sello distintivo, se ve reflejado especialmente en la capacidad de creación.

Análisis y Síntesis

Existe una interrelación entre ambas capacidades, ya que juegan un papel vital en el proceso del pensamiento ajedrecístico.

La capacidad de análisis, se refiere a que a partir de un todo, segmentamos y analizamos detalladamente las partes que lo conforman.

Por otro lado, la capacidad de síntesis, va en sentido inverso al análisis, ya que el inicio del proceso se da cuando se tienen identificadas las partes que conforman un todo, y al analizarlas se busca comprender el todo.

Durante la partida, los jugadores deben establecer relaciones o conexiones entre diversas estrategias para descubrir los componentes de cada una, analizar múltiples alternativas de respuestas, construir nuevos conocimientos y sintetizar la jugada idónea.

Razonamiento Lógico-Matemático

El razonamiento y el proceso de análisis empleados en el ajedrez son similares a los utilizados en las habilidades lógico – matemáticas. Siendo, el ajedrez considerado como una poderosa herramienta para resolver problemas complejos.

El sentido didáctico del Ajedrez, estimula el desarrollo de habilidades, procesos y operaciones del pensamiento, pudiendo considerársele de acuerdo a Blanco (1996), como alternativa a las matemáticas para el desarrollo las mismas.

Ajedrez y Habilidades de Inteligencia Emocional

Una reflexión sobre el perfil del jugador de ajedrez, pone en evidencia que las habilidades intelectuales, por sí solas, no garantizan el éxito en esta disciplina. Kelly (1985).
Este artículo, detalla las competencias socio-afectivas involucradas, las cuales se desarrollan con el entrenamiento continuo de este juego de mesa. Dando lugar al efecto de transferencia de estas competencias para otras áreas de la persona que práctica el deporte.

Habilidades Sociales

La socialización es la interacción entre dos o más personas. En el ajedrez, si bien es cierto, el deporte es uno a uno, intervienen otros agentes como el entrenador, y los distintos compañeros que buscan un objetivo en común.

Por lo expuesto, el manejar con éxito las emociones en estas relaciones sociales, hará que el jugador pueda interactuar positivamente con los demás, reforzando así la habilidad de trabajo en equipo.

Es importante tener en consideración, que al desarrollarse en un ambiente agradable y seguro, donde son las habilidades ajedrecísticas las que serán puestas a prueba, más no la persona, este deporte promueve el desarrollo de amistades en personas introvertidas.

Cabe mencionar, que en este deporte, se juega mente a mente, no importando la edad, nacionalidad, idioma, condición social, ni cualquier otra característica excluyente para iniciar una relación social.

Control Emocional

Aunque se trate de un juego de mesa, el Ajedrez desencadena una serie de emociones intensas entre sus participantes. Pudiendo ser, este deporte, la canalización perfecta para emociones negativas.

La impotencia y la frustración son emociones negativas que conllevan a la falta de control emocional, pudiendo ofuscar al jugador y haciendo que fracase en el juego.

Por lo señalado, es que a los ajedrecistas se les enseña a tener conciencia de estas emociones, y se les entrena para combatirlas.

En el ajedrez, se practican también las metas de ejecución, las cuales hacen que la persona se enfoque no solo en el resultado, sino en el presente, en metas de corto y mediano plazo.

En conclusión, el manejo de emociones ante una mala jugada propia, hará que el ajedrecista no se desestabilice y pueda disimular el error cometido, no haciéndolo más evidente para el oponente. Y viceversa, ante una mala jugada del contrincante, la autorregulación del ajedrecista, hará que le sea factible dominar la razón por encima de las emociones.

Sentido de Transparencia

El Ajedrez tiene una serie de reglas estrictas, y el incumplimiento de cualquiera de estas, es penalizado de acuerdo a las normas de esta disciplina. En este sentido, durante cada partida, los deportistas deben ser honestos con sus jugadas, y mantener la ética del juego.

Adaptabilidad

Durante el desarrollo de una partida se presentan múltiples situaciones inesperadas, y el ajedrecista debe enfrentarse a cada una de estas, aceptarlas y replantearse nuevas estrategias. Es esta capacidad de adaptabilidad, la que permitirá que se generen nuevas ideas y que el jugador continúe buscando lograr el éxito durante el juego.

Motivación al logro

En el Ajedrez, la principal meta es ganar la partida, para lo cual los jugadores desarrollan la predisposición de sobresalir superando las dificultades que se pudiesen presentar. Además, esta motivación desarrolla en ellos la capacidad de auto-exigencia y de perseverancia.

Autoestima

Cuando se juega ajedrez, es inevitable separar nuestras acciones de nuestra autoestima, ya que el concepto y el sentimiento de valía que tenemos de nosotros mismos, será el impulsor en cada decisión.

Así mismo, el sabernos victoriosos de alguna partida, fortalecerá nuestra autoestima y nos conducirá a querer más victorias, no sólo en el ámbito del tablero, sino también, en nuestra vida fuera de él.

Empatía

Es necesario considerar que hay presente un “Otro” que realiza jugadas al frente nuestro. Para comprender la estrategia del oponente y poder anticiparse a sus acciones, se debe emplear la capacidad de empatía, en donde hay que aprender a observar e interpretar la afectividad en una realidad ajena.

Resolución de problemas

La capacidad de resolver problemas, se refiere a la agilidad y eficacia para dar soluciones a problemas detectados.

Durante la partida, el ajedrecista se enfrentará a distintos problemas, para los que debe definir y aplicar una estrategia de solución. La solución de problemas involucra los siguientes pasos: Identificar y definir el problema, evaluar alternativas de solución y/o crearlas, analizar las consecuencias positivas y negativas de cada opción, elegir la más conveniente e implantarla en el tablero de juego.

Iniciativa

El factor tiempo y competencia son una amenaza permanente contra el ajedrecista, por lo que la predisposición a emprender acciones y la proactividad del jugador serán vitales para el éxito.

Toma de decisiones

Se conoce como toma de decisiones al proceso que consiste en realizar una elección entre distintas opciones.

Durante la partida de ajedrez permanentemente son planteadas situaciones que los jugadores deben resolver, desarrollándose en ellos el hábito de meditar, es aquí donde se presenta el diálogo interno y la determinación de los jugadores.

Responsabilidad y Aceptación de Reglas

En el ajedrez se requiere el cumplimiento de una serie de reglas, y al ser las propias acciones las que traen consigo las consecuencias, el jugador estará siendo entrenado para asumir la responsabilidad total de las mismas.

Para finalizar, adjunto el enlace de un cortometraje al estilo de Pixar que espero sea de su agrado:

Bibliografía

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Maria Alejandra Muñoz

Maria Alejandra Muñoz

Licenciada en Psicología de la Universidad Católica de Santa María con Especialización en Coaching, Programación Neurolingüística y Gestión del Potencial Humano. Trabaja actualmente en la Consultora Warayana.
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