Quiero, pero no puedo

chica en descapotable

Las rutinas de vida promedio en la actualidad se encuentran caracterizadas por largas jornadas de trabajo, mayor involucramiento en las organizaciones bajo la figura de la corresponsabilidad, la necesidad de movilización por otras ciudades o países, el mantenimiento de un hogar, la presión social y publicitaria de lo que suponemos necesitar en nuestras vidas para hacerlas perfectas, el manejo de nuevos sistemas, las deudas, la evolución del concepto de autorrealización, la necesidad de nuevos conocimientos producto de la competitividad y la demanda en los empleos, aunado a la creación de familias y las vidas sociales en un mundo que está cada vez más interconectado.

Las responsabilidades como adultos, sobre todo si tenemos personas a cargo, a veces parecen inundar nuestras vidas de un modo en el que comenzamos a creer que no hay cabida para nuestros sueños, a los cuales me referiré en este artículo como nuestros “quiero, pero no puedo”.

El año que viene veré si puedo viajar al fin, guardaré ese vestido para cuando pueda volver a usar esa talla, algún día seré músico, me gustaría haber podido ir a un safari alguna vez, en otra vida quizás sería escritor, me encantaría poder dejar el cigarrillo, pero no puedo.

Es probable que en algún momento de tu vida, te hayas sentido identificado con cualquiera de estas frases, en las cuales resumimos nuestra incapacidad para materializar lo que pensamos: “Quiero, pero no puedo”.

Son muchos los factores que intervienen en el proceso entre tener una meta y convertirla en realidad y, además, los que nos hacen catalogarlas como imposibles, como malas situaciones económicas, rutinas ajetreadas, el sentimiento de que no estamos preparados para los retos y hasta el hecho de ver a jóvenes talentosos hacer todo lo que soñamos, algo que nos hace creer que ya se nos pasó la hora.

A veces pensamos que el destino parece querer que creamos que no hay tiempo para tanta vida, que lo que imaginamos en las noches antes de dormir, quizás no es tan importante después de todo.

Te tengo un secreto, al final de todo, es más un puedo, pero no quiero que lo contrario. En una vida en constante evolución, las posibilidades son infinitas. Lo primero que debes hacer es ponerle fecha a tus metas. “Algún día” no te va a acercar a tu objetivo, debes tomártelo en serio. Aquí algunos consejos para dar el primer paso:

Establece tus prioridades

Intenta conseguir un equilibrio entre tus necesidades económicas, familiares y lo que te gusta hacer. A veces cometemos el error de pensar que si no es algo que nos genere ingresos o aporte a nuestra economía, no es importante. Pero lo es, tu salud mental y emocional es tan elemental como la física.

Levantarte de la cama para hacer lo que amas no solo te hará tener un mejor humor durante el día, sino que te permitirá afrontar los problemas desde otra perspectiva, modificará tu percepción de lo alcanzable y te hará dar lo mejor de ti mismo cada día para tu familia, te incentivará a reinventarte, te hará más fuerte, más seguro, más feliz.

Organízate

Ya que sabes lo que quieres, organiza tu tiempo y tus finanzas para hacerlo posible. Cambia tu vida del modo automático y conscientiza lo que haces. Saca de tus planes lo que no te hace falta y dale lugar a lo que aporta valor.

Calendario

Algo tan pequeño como dejar de gastar dinero en esa caja de cigarros diaria y utilizar el dinero en un gimnasio, en reunirte con tus amigos a charlar o en inscribirte en las clases de canto que siempre habías querido, te aseguro, harán una inmensa diferencia. No tiene que ser un cambio drástico, puedes ir gradualmente, solo debes intentarlo.

Elimina lo dañino

En la vida hay que cerrar algunas puertas para poder avanzar. Renuncia a ese trabajo que odias, múdate, arriésgate a nuevos negocios, rodéate de personas que te nutran espiritualmente, abre tu mente, mantente saludable, paga tus deudas, cumple con lo que prometes, sé fiel contigo mismo y con los demás, sonríe, acuéstate a dormir todos los días con la satisfacción de que diste el todo por el todo.

Confía

Para que los demás crean en ti, debes comenzar desde adentro. No te conformes con vivir pensando ¿Qué hubiera pasado si…? Inténtalo, replantea tu objetivo si es necesario, date la oportunidad de aprender y crecer siendo lo que quieres y no lo que los demás esperan que seas.

Photo Credit: Chica en descapotable via Shutterstock

Photo Credit: Calendario via Shutterstock

The following two tabs change content below.
Vanessa Carolina
Licenciada en Estudios Internacionales, Universidad Santa María- Caracas, Venezuela.
Vanessa Carolina

Últimos posts de Vanessa Carolina (Ver todos)

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *